El programa Sembrando Vida Tabasco, impulsado por el gobernador Javier May Rodríguez, se consolida como una estrategia para dinamizar la economía en comunidades rurales, al fortalecer la producción local, incentivar el consumo y generar ingresos para miles de familias del estado.
De acuerdo con autoridades, la iniciativa cuenta con una inversión de 100 millones de pesos mensuales, lo que equivale a mil 200 millones de pesos anuales; estos recursos se distribuyen entre productores rurales, lo que incrementa el flujo económico en localidades alejadas y fomenta la actividad comercial en zonas con menor desarrollo.
Sembrando Vida Tabasco fortalece producción y tejido social en comunidades
Durante una gira de trabajo en el municipio de Jalapa, el gobernador señaló que el programa genera efectos positivos en la economía comunitaria, al fortalecer el poder adquisitivo de cerca de 20 mil campesinas y campesinos que reciben apoyo estatal.
Asimismo, May Rodríguez explicó que la estrategia impulsa la recuperación ambiental y promueve el trabajo colectivo en las comunidades rurales.

Autoridades estatales informaron que en la entidad operan 16 programas sociales enfocados en impulsar el desarrollo desde las localidades. En ese contexto, el modelo de Sembrando Vida Tabasco busca combinar beneficios económicos con acciones ambientales y sociales.
Durante la visita a la Comunidad de Aprendizaje Campesino “Nueva Vida”, funcionarios destacaron que el estado destina recursos adicionales al programa, lo que amplía su alcance y fortalece su impacto en el campo tabasqueño.

El vivero comunitario, integrado por productores locales, mantiene la producción de miles de plantas maderables, frutales y cítricas, que son cultivadas de manera colectiva. Este esquema también permite la participación de personas con pequeñas parcelas, ampliando las oportunidades de ingreso.
Finalmente, se detalló que el programa promueve el cuidado del entorno, mejora las condiciones de vida y refuerza el tejido social, al fomentar el trabajo comunitario y la organización entre productores.

Con esta estrategia, el gobierno estatal busca consolidar un modelo de desarrollo rural que impulse la economía local, genere empleos y fortalezca la autosuficiencia productiva en comunidades alejadas.



