En el Hospital Fernando Quiroz del ISSSTE, varios pacientes comentan que en las últimas semanas han notado una diferencia en la manera en que son atendidos. No se trata solo de tiempos de espera o trámites, sino de algo más básico: la forma en que les hablan y la disposición para resolver lo que necesitan.
Derechohabientes del ISSSTE reportan cambios en la atención médica
Uno de esos casos es el de Nancy “N”, de 74 años, pensionada y derechohabiente desde hace más de dos décadas. Acude al hospital de manera regular para el control de enfermedades crónicas y, en su última visita, buscaba resolver un problema relacionado con el surtimiento incompleto de su medicamento, situación que —según refiere— se había prolongado por varias semanas sin una respuesta clara.
Ese día coincidió con un recorrido institucional del Programa Trato Digno. Un servidor público se presentó como Mario Moreno, coordinador del programa, acompañado por Victoria, integrante de su equipo. Tras una breve explicación a los derechohabientes sobre el objetivo de la visita, comenzaron a recorrer las áreas de consulta y espera para escuchar directamente a los pacientes.



En el caso de Nancy “N”, la revisión de su situación se realizó en el momento. El equipo verificó su expediente, contactó al área correspondiente y dio seguimiento al trámite pendiente. Antes de concluir su consulta, recibió información precisa para recoger su medicamento y los pasos a seguir para evitar que la situación se repitiera, dejando su número personal.
De acuerdo con lo observado durante la jornada, el enfoque del recorrido no se limitó a supervisar, sino a intervenir cuando era necesario. Se revisaron tiempos de atención en algunos consultorios, se gestionaron dudas administrativas y se brindó apoyo a personas adultas mayores que requerían asistencia para trasladarse dentro del hospital.
Martí Batres impulsa el Programa Trato Digno en hospitales del ISSSTE
El Programa Trato Digno, impulsado por Martí Batres, tiene como objetivo reforzar un trato empático acompañado de soluciones concretas, bajo la premisa de que la atención debe traducirse en resultados para la derechohabiencia. Mario les mencionó a los pacientes que la instrucción de su Director Rodrigo Avila es estar permanente con los derechohabientes y no dejar caso sin resolver.
Para Nancy “N”, la diferencia no estuvo únicamente en la solución del medicamento, sino en la forma en que se dio seguimiento a su caso. Señala que percibió mayor disposición para escuchar y explicar, lo que contribuyó a una experiencia más clara y ágil.
Otros derechohabientes consultados coincidieron en que la presencia del equipo generó mayor atención a sus inquietudes. Aunque reconocen que aún existen áreas por mejorar, consideran que la supervisión directa y la resolución inmediata influyen en la percepción del servicio.
En el Hospital Fernando Quiroz, varios pacientes salieron con la impresión de que la atención puede fortalecerse cuando se combina cercanía con capacidad de respuesta.

