Pietro Sarubbi, actor y escritor italiano recordado por interpretar a Barrabás en La Pasión de Cristo de Mel Gibson, vivió una experiencia que transformó su vida.
Aunque en ese momento se consideraba ateo, durante la grabación de la escena en la que el pueblo elige entre Jesús y Barrabás, asegura que vio en Jim Caviezel no al actor, sino al propio Cristo.
Ese instante lo llevó a iniciar un proceso de conversión al cristianismo, que comparte con sus seguidores más de 20 años después del estreno.



Encuentro entre Barrabás y Jesús en La Pasión de Cristo cambio a Pietro Sarubbi
Según ha comentado el propio Pietro Sarubbi en diversas entrevistas, su conversión comenzó durante la grabación de La Pasión de Cristo, específicamente en la escena donde el pueblo decide entre Barrabás y Jesús.
De acuerdo con Pietro Sarubbi, Mel Gibson le indicó que no viera a Jim Caviezel hasta que fuera liberado; además de que tenía que ser siempre burlón, incluso con la persona que moriría en su lugar.
Si bien vemos a Barrabás jugar y burlarse durante todo el “juicio”, cuando ve al Jesús, su mirada cambia, y se le ve bastante serio, incluso se puede decir que es reflexivo, rompiendo completamente el personaje.
El actor italiano señala que ese momento de apenas unos cuantos segundos cambió por completo su vida, al grado de interesarse más por la religión y la figura de Cristo.
Pietro Sarubbi dice que vio a Jesús en La Pasión de Cristo
En las propias palabras de Pietro Sarubbi, al momento de grabar dicha escena de La Pasión de Cristo, no vio a Jim Caviezel, sino al propio Jesús en la mirada de su compañero.
Tras lo sucedido, Pietro Sarubbi tuvo que reflexionar mucho tiempo para entender qué fue lo que experimentó, lo describe como sentir “una corriente eléctrica” en él y Jim Caviezel.
Desde ese momento inició su conversión al cristianismo, proceso que ha compartido con todos sus fans y seguidores en redes sociales.
Cosa que agradece y de la cual no se arrepiente, pues ahora se siente un hombre más pleno, a más de 20 años del estreno de la aún polémica película de Mel Gibson.




