A través de la aplicación Red Button de FIFPro, el portero costarricense Bryan Cordero denunció que fue presionado por directivo y entrenador mexicanos para amañar un partido de la Liga de Ascenso de Costa Rica en 2025.
Bryan Cordero, quien estuvo ocho meses sin jugar por haber denunciado la intención de amañar partidos, escribió su testimonio publicado en la página de la FIFPro.
¿Qué dijo Bryan Cordero en su testimonio?
“Deja tus principios a un lado”, fue la frase que alertó a Bryan Cordero cuando su entrenador, el mexicano Enrique Valencia les pidió a él y a sus compañeros de Asociación Deportiva Municipal Turrialbay que se dejaran ganar un partido.



El partido era parte de la la liga costarricense y tenían que perderlo por dos o tres goles a cambio de 300 dólares cada uno.
Él vivía un buen momento profesional, “pero como capitán, jamás iba a permitirme formar parte de una trama de amaño de partidos”, escribió.
La respuesta fue contundente: “De ninguna manera. Los valores que me han inculcado en el fútbol siempre han sido disfrutarlo, amarlo y respetarlo”.

¿Quiénes eran los mexicanos que les pidieron amañar partidos?
Enrique Valencia no solo era el entrenador del equipo, también era copropietario del club junto con otro mexicano, Ernesto de la Torre.
Valencia y De la Torre llegaron con dos jóvenes jugadores también mexicanos, y el día antes del partido que pretendieron amañar hablaron con dos de los compañeros de Bryan Cordero.
Después de esa conversación, ambos le advirtieron al portero que al día siguiente tenían que perder.
“Recibí un mensaje convocándome a una reunión donde estarían presentes algunos de mis compañeros, De la Torre, Valencia y José Rolando Pereira, el presidente del club. No pude asistir, pero me enteré de lo sucedido a través de los mensajes que me enviaron dos de mis compañeros”
Bryan Cordero, futbolista de Costa Rica
¿Qué les ofrecían a los jugadores para amañar partidos en Costa Rica?
La cantidad de 300 dólares era lo ofrecido para perder partidos. Les decían que debían jugar bien en la primera mitad y perder la segunda por dos o tres goles.
Cuando los futbolistas se negaron a perder, los inversores amenazaron con no alinearlos. El presidente del club les dijo que contaban con ellos para poder saldar las deudas.
Al partido llegaron primero los jugadores que no habían estado en la reunión, y Cordero les contó lo sucedido. “Estaban aterrorizados ante la idea de tener que pasar por eso”.
- Media hora antes del inicio del partido, llegaron los demás, los que sí habían asistido a la reunión.
- Expresaron abiertamente su desacuerdo con la exigencia de perder. Muchos se negaron; a todos se les comunicó que no jugarían.
- El entrenador llamó al portero aparte para decirle que dejara de lado mis principios.
- El portero reiteró su negativa y lo acusaron de estar involucrado en amaño de partidos junto con dos compañeros.
Salieron a ganar el partido que les pedían perder
A diez minutos antes del inicio del partido, el portero reunió a sus compañeros, y les dijo iba a jugar ese partido, “pero vamos a salir a ganar”.
Cuando volvieron al vestuario en el descanso, perdiendo 1-0, les recordó a sus compañeros que mantuvieran la cabeza alta y que no tuvieran miedo.
Al final, empataron y celebraron juntos. “Como capitán, guiar a mis compañeros en ese contexto me produjo una gran satisfacción”.

Lo echaron del equipo por no prestarse al amaño de partidos
Al día siguiente del partido, relata Bryan Cordero, recibió un mensaje en el que le decían que no se presentara al entrenamiento porque ya no formaba parte del equipo.
Entonces, se puso en contacto con Steven Bryce, director ejecutivo de ASOJUPRO, la Asociación Costarricense de Jugadores Profesionales.
Supo de la existencia de una herramienta para denunciar este tipo de situaciones y proteger sus nombres, carreras y reputación: la aplicación Botón Rojo .
Fueron ocho meses difíciles porque no lo dejaban jugar. Turrialba no lo liberaba del contrato y perdió oportunidades importantes en Primera División.
Tuvo que volver a vender comida para ayudar económicamente a mi familia.
Tiempo después, el Tribunal de Apelaciones de la Federación Costarricense de Fútbol ratificó la sanción contra Pereira Calderón, De la Torre y Valencia: una prohibición de cinco años para cualquier actividad relacionada con el fútbol federado.



