Hace tres décadas, ecólogos de Princeton enterraron 12 mil toneladas de cáscaras de naranja en un pastizal degradado del Área de Conservación Guanacaste, Costa Rica, como parte de un proyecto experimental.

Aunque la iniciativa quedó en el olvido tras una disputa legal, en 2013 investigadores descubrieron que el terreno se había transformado en un bosque denso, con lianas y vegetación abundante.

El hallazgo ha sido calificado como un milagro ecológico, pues aún se desconoce el mecanismo exacto que permitió la regeneración del ecosistema.

Hace 30 años enterraron miles de toneladas de cáscaras de naranja y el resultado sorprende

Toneladas de cáscaras de naranja hicieron de pastizal degradado un gran bosque

Aa finales de la década de 1990, los ecólogos Daniel Janzen y Winnie Hallwachs junto a la juguera Del Oro impulsaron enterrar 12 mil toneladas de cáscaras y pulpa de naranja en un pastizal degradado del Área de Conservación Guanacaste (ACG) en Costa Rica.

Tras quedar en el olvido el área donde los investigadores enterraron miles de toneladas de cáscaras de naranja, en 2013 el investigador Timothy Treuer decidió regresar al sitio, para comprobar lo inesperado.

Pues el pastizal degradado no era el mismo, ya que se había convertido en un bosque denso que para abrirse paso requería atravesar muros de lianas y maleza, y que apenas pudo reconocer gracias a un cartel que lo señalaba.

Tras esto, han sido varios los científicos que han regresado al lugar para comprobar la milagrosa recuperación de la tierra gracias a miles de toneladas de cáscaras de naranja.

Sin embargo, la forma en la que miles de toneladas de cáscaras de naranja pudieron recuperar la tierra es un misterio, debido a que se desconoce el mecanismo que desencadenó para su restauración.