“Te has perdido quién soy

Lo que estaba dispuesta a entregarte

Te has perdido quien es

La mujer que ahora tienes delante…

Cómo respiro

Cómo amanezco cuando hay tormenta

Vas tejiendo nudos en el corazón

Para luego pedirme perdón.”

VANESA MARTÍN

“El desierto ha representado desde antiguo el despojo de cuanto es superficial, sometiendo a exigente accesos a los grandes espíritus. Su aridez flagela los sentidos, invitando a interiorizar la energía del alma, porque es en ella en quien puede brotar una coherente jerarquía de opciones y valores.”

ANTOINE DE SAINT-EXUPERY

Yo voto por Guillermo. Antes de que piense, estimado lector/a, en algún político de ese nombre, permítame completarlo: yo voto por Guillermo del Toro.

¿Se imaginan? ¿Un presidente que en lugar de servirse del poder, le pone de su dinero? ¿Que busca soluciones en lugar de dar pretextos y culpar al pasado? ¿Que no quiere fama ni gloria porque ya la tiene?

Van dos ejemplos:

En mayo del 2019, cuando los 12 integrantes del equipo de México no tenían para pagar sus boletos e ir a concursar en las Olimpiadas Matemáticas en Sudáfrica, el cineasta ofreció cubrir los mismos para que pudieran asistir. Por supuesto así fue.

Este año que la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció que suspende la realización de los premios Ariel debido a la “grave crisis financiera” por la que atraviesa este organismo, Guillermo del Toro ofreció apoquinar los recursos de su cartera para que se lleve a cabo dicha ceremonia.

Este evento es más que una ceremonia; es dar mérito al cine mexicano independiente, al que lucha por poder estar en cartelera y sobrevive mismo enfrentándose a las magnas producciones del cine internacional. La propuesta del productor es mantener la tradición de celebrar y dar la estatuilla a quienes la merecen. El galardonado con el Oscar busca una solución a nuestra problemática nacional.

Acompañó su propuesta en Twitter (el pago de la ceremonia) con la petición de diálogo entre la Academia Mexicana y Alejandra Frausto, la secretaria federal de Cultura.

Tal vez de lo mejor de los comunicados de Guillermo en redes sociedades sea cómo señaló (ironía de la fina) a los bots: “Para todos lo que ‘botean’ sobre la Academia y esas cosas: ya chole con lo de los Chaparro y los Derbez y esas retóricas vacías. Vean lo que hace Tatiana Hueso, Alejandra Márquez Abella, Lila Avilés, Fernanda Valadez, etc. Digo para que se les note menos la plantilla”. Y continuó: “Hay voces nuevas y fuertes en el cine mexicano. Esas voces están atrapadas y los Arieles, la academia y los festivales, las mantienen vivas y urgentes. Si les parece alto el costo de una identidad, no se imaginan el costo de no tenerla… el camino que se cierra a las nuevas generaciones se queda cerrado”.

Del Toro arremetió contra el gobierno de López Obrador al señalarlo por la sistemática destrucción del cine mexicano y sus instituciones (la puntilla fue escribir —con razón— que ni siquiera en la época de José López Portillo se había lastimado tanto al cine). Destrucción que calificó de “brutal”, además por retirar recursos a la industria. Olvida que no a todos: ahí tiene el préstamo dado a Epigmenio Ibarra…

Pero hay otras razones para votar por Guillermo. Y es que si hay algo que lo caracteriza es que es entrón. Ya sabemos que, ante la negativa de Cinemex de exhibir su Pinocho, consiguió que en salas independientes de diversos puntos de la república pueda ser vista. (También se mostrará en la Cineteca Nacional de forma gratuita pero, otra vez, él NO cobrará. Adicionalmente, prestó parte de sus maquetas de la película para que el público pueda verlas allí en las instalaciones del complejo.)

Deberíamos tomar en cuenta que es una figura que no solo tiene honestidad, también conocimiento (por algo fue galardonado en el extranjero). El 100% de cada una, diría yo. Sin olvidar que, con la cantidad de personajes monstruosos que ha creado para sus películas, seguro no tendría empacho en tratar con los adefesios que pululan la política nacional… Tampoco tendría problemas de vivir en Palacio Nacional o en Los Pinos o en el Castillo de Chapultepec. El cineasta ya tiene una casa increíble poblada de sus invenciones que pondrían a prueba a más de un roñoso político.

Y hablando de… políticos, mientras tanto tenemos que Frausto ya le contestó —a medias— al director de cine: “Estimado RealGDT, el diálogo con la Academia de Cine por parte del GobiernoMx está y siempre estará abierto. La @cultura_mx tiene total disposición de que los Arieles continúen”. Ante esto, Leticia Huijara, actriz y actual presidenta de la Academia, contestó a la funcionaria (con copia al director): “hoy por la mañana, solicité ya a su secretaria particular, una reunión. Quedo a la espera.” Al finalizar esta columna, Huijara seguía esperando una respuesta oficial…

Y, en un intento por atajar los señalamientos que le hicieron diputados de oposición —durante su comparecencia ante las Comisiones de Cultura y Cinematografía en la Cámara de Diputados— por falta de apoyos y recursos en la producción cinematográfica nacional, Frausto dijo que la Academia antes mencionada es un “ente independiente” del gobierno, como si eso eximiera a la Secretaría que ella encabeza de apoyar monetaria y logísticamente a los Arieles

Lo que es más, en lugar de ofrecerles financiamiento, mejor recurrió a anunciar la creación de un canal de televisión dedicado al cine mexicano. ¿Quién lo administraría y seleccionaría sus contenidos? Podemos imaginárnoslo. ¿De donde vendrían los recursos para financiarlo dado que el gobierno cuatroteísta ha aniquilado el presupuesto para el sector? No lo sabemos. Eso sí, la funcionaria dijo que el apoyo al cine por parte del gobierno federal está completamente GARANTIZADO (incluso más que en administraciones pasadas). De lengua me como un taco

Total, que más allá del cine, yo sí votaría por Guillermo del Toro. Lástima (¿o bendición?) que, al no ser él un ente político, ni se prevé sea lanzado por algún partido político, ello sea cercano a lo imposible. De la que Guillermo se salva; de la que nos perderemos los mexicanos.