Claudia Sheinbaum, con este ritmo y energía, ha recorrido más de la mitad del país para presentar su informe de trabajo correspondiente a los dos años de gestión. Eso, de la forma más correcta en que puede presentarse una mandataria, se hace en presencia del pueblo, que es quien califica el desempeño de los servidores públicos. En ese marco, de hecho, hemos visto cómo se han ido concretando las políticas públicas. Desde luego que hablamos de continuidad a los quehaceres que realizó Andrés Manuel López Obrador, pero también a la labor de Sheinbaum ahora que México se afianza como una de las economías más fuertes. Hay, para ser más precisos, una lógica en el conjunto de ideas que se han puesto en marcha. El papel que juegan, luego de ver que dieron resultados, es medular.

Vale la pena decir, por ejemplo, que los Polos de Desarrollo y el Plan México son un andamiaje bien planeado y diseñado para su operación. México, trabajando fuerte en cada una de las áreas de oportunidad, se afianza como una de las naciones que más inversiones reciben. Eso, entre muchos aspectos, nos muestra que la confianza que transmite Sheinbaum atrae la mirada para ver la mano de obra calificada que existe. A la par de ello, hablando de la esfera del cambio, los programas sociales son también fundamentales ahora que se han multiplicado. Existe, viendo las opiniones que se reflejan en las encuestas, mucho respaldo a esa política social. Eso es, de cierta forma, uno de los cambios más sustanciales del segundo piso de la 4T. Al igual que ello, que se ha pormenorizado con estadísticas, están los buenos resultados en materia de seguridad.

Parte de los informes de la presidenta, haciendo alusión al buen desempeño de Omar García Harfuch, es básicamente su labor efectiva en la Secretaría de Seguridad. Él, merecedor de los reconocimientos públicos, es una de esas piezas fundamentales para que la paz siga caminando por la dirección correcta. De hecho, no se ha cedido nada de terreno a quienes operan al margen de la ley. Se trabaja con honestidad, pero sobre todo con colaboración. Esa connotación, ahora que la presidenta visitó Querétaro, hace falta que se fortalezca, mayormente porque los gobiernos del PAN no atienden el llamado a las mesas de paz. Si echamos un vistazo, en ese interés común que debe reinar, no hay mucha comunicación de la administración de Mauricio Kuri. No es ninguna novedad que ese enclave figure entre los puntos más inseguros del territorio nacional, en conjunto con Chihuahua y Guanajuato.

De parte de la presidenta Sheinbaum, sin ninguna excusa, siempre se manifiesta la colaboración de las fuerzas federales para trabajar con las autoridades estatales. De hecho, el cruce de información y la inteligencia de los mecanismos que se aplican sí tienen resultados en otros puntos porque hay entendimiento. Eso, en definitiva, es uno de los argumentos que toma en consideración el grueso de la población para tomar decisiones ahora que se avecina un ejercicio electoral. A escasos meses de que se celebre la jornada, por ejemplo, Morena ha ganado mucho terreno en Querétaro, mayormente ahora que se ha dado la designación del coordinador de la defensa del voto. Todo eso, como otros puntos de enlace, servirá para empujar más la transición. Por lo pronto, la visita que acaba de realizar la mandataria, como una primera prueba de fuego para mostrar músculo, sirvió para levantar la mano y decir, en el mejor de los casos, que podemos revivir la hazaña que atestiguamos en el Estado de México y Yucatán.

Al ver lo que pasó, viendo la situación, aseguramos que será una competencia reñida ahora que la coalición tiene nombre y apellido. De hecho, las encuestas de renombre han dado pie para asegurar que Morena, con el trabajo de avanzada que viene realizando desde hace meses, supera en todo al panismo. Lo más sustancial que podemos recalcar de ello, sin una figura de contrapeso a nivel nacional, es que se allana el camino para que la izquierda expanda su dominio a más entidades del país. El viernes, a todas luces, vimos una probadita de la ciudadanía que se volcó a respaldar a Sheinbaum. Ella, con más del 70 % de aprobación en Querétaro, será un factor de incidencia, pues su imagen, francamente en la realidad, jala votos como un imán, mayormente ahora que vive su mayor apoteosis en el segundo año de gestiones institucionales.

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Por cierto, las mentiras de algunos periodistas conservadores quedaron al descubierto en la previa del evento que se llevó a cabo en Querétaro. Resulta que, mucho antes del evento —cuando la gente comenzaba a acomodarse en las sillas—, tomaron algunas fotografías para decir que había un vacío en el espacio habilitado. Luego de ver el lleno total, desbordado a la imagen de Sheinbaum, uno y otro quedaron como lo que son: dos personajes que mienten para calumniar y que, a toda costa, intentan persuadir con instrumentos inverosímiles que la gente, bastando con ver la realidad, se da cuenta de lo que sucede realmente.

Notas finales

El pasado viernes, para ser más precisos, la presidenta de México sostuvo una gira de trabajo. Como es costumbre, hubo una ronda de preguntas y respuestas. De hecho, la prensa le preguntó a la mandataria sobre los comentarios del gobernador Alejandro Armenta que, a nuestro juicio, no tienen nada de malintencionados hacia la mujer. Inclusive, la misma Sheinbaum, aludiendo al tema, dijo que el mandatario corrigió y aclaró la situación. Eso, más que una réplica, fue un respaldo a la gestión de Armenta, porque él, dentro del corazón de la 4T, juega un papel preponderante desde su enclave, mayormente para el desarrollo.