Stefano Cremasco, empresario de origen mexicano y heredero de la emblemática cadena de restaurantes Cambalache, se encuentra acusado de matar a su madre, Isabel Cicero Chávez, en Estados Unidos.
De acuerdo con las autoridades, los hechos ocurrieron al interior de un departamento ubicado en el piso 47 de la prestigiosa torre Solitair Brickell, ubicada en el centro financiero de Miami.
Al ingresar al lugar, policías de Florida encontraron a Isabel Cicero Chávez ya sin signos vitales, y presentaba severas heridas por arma blanca.
Stefano Cremasco fue detenido en Estados Unidos acusado de matar a su madre; podría recibir cadena perpetua
Los reportes policiales señalan a Stefano Cremasco como el principal responsable del asesinato de Isabel Cicero Chávez, ocurrido al interior de un departamento de Miami, mientras la víctima se encontraba visitándolo procedente de México.
Según cámaras de vigilancia instaladas en el inmueble, el acusado fue registrado desplazándose por los elevadores sosteniendo un cuchillo de cocina horas después de haber ingresado junto a su madre.

Posteriormente, Cremasco solicitó ayuda a una repartidora de alimentos en la recepción para comunicarse con la línea de emergencias 911.
Al ser cuestionado por las autoridades, el sujeto de 36 años aseguró a los detectives que su actuar respondió únicamente a una presunta maniobra de legítima defensa.
Por tal motivo, Stefano Cremasco fue detenido en el vestíbulo del rascacielos Solitair Brickell portando ropa ensangrentada y rastros hemáticos en las manos.
Actualmente, el expediente se desahoga ante los tribunales del condado de Miami-Dade, donde una jueza determinó rechazar la posibilidad de otorgar fianza e imponer una orden de retención migratoria.
Cremasco enfrenta un cargo formal por homicidio en segundo grado, acusación penal que contempla penas que pueden alcanzar la cadena perpetua bajo el marco penal de Florida.
Sin embargo, la defensa podría argumentar un cuadro de colapso mental motivado por el intenso estrés laboral tras la reciente apertura de un restaurante en Coconut Grove, destacando que el acusado no intentó huir de la escena.


