Mal y de malas está el régimen de Donald Trump, que acumula reveses políticos, militares y económicos de cara a las próximas elecciones intermedias en donde los candidatos del partido opositor podrían arrasar, no por la calidad de sus propuestas, sino por simple desencanto y voto de castigo.

Hace unos días, se difundió información en redes sociales sobre un intercambio áspero entre el mandatario y su secretario de “guerra”, el alcohólico “rehabilitado” Peter Hegseth.

La furia de Trump estalló en una reunión Camp David al exigir explicaciones a Hegseth por la grave escasez de municiones que detiene las opciones militares contra Irán.

Trump creía que el problema estaba resuelto, pero la falta de misiles guiados e interceptores ha frenado nuevos ataques masivos. Aunque el régimen niega públicamente la escasez, los datos muestran un gasto masivo de municiones en el primer mes de combate, agotando reservas clave como los misiles ATACMS.

Por su parte, Hegseth culpó a su subordinado de apellido Feinberg por no informar adecuadamente a Trump. De acuerdo al artículo, la confianza de Trump en Hegseth se ha desplomado, pues inicialmente promovió la guerra como una victoria rápida, pero el conflicto se ha estancado con bajas estadounidenses y el cierre del estrecho de Ormuz, afectando la economía regional.

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La escasez de municiones era previsible: el general Caine ya advirtió a Trump antes de la guerra. Estados Unidos ha atacado más de 13,000 objetivos y gastado un cuarto de sus interceptores THAAD. Reconstruir el arsenal tomará años, y la financiación adicional de 67,000 millones está estancada en el Senado, mientras el presupuesto récord de defensa enfrenta oposición demócrata, aunque estos seguramente terminarán por autorizar la cifra.

Y así, de nueva cuenta, se corrobora que Irán no es Venezuela, ni ningún otro de los adversarios fáciles que los Estados Unidos han enfrentado en el último par de décadas. Y mientras continúe la locura saqueadora de Trump y su séquito de familiares y “aliados” sionistas, seguirá la acelerada caída de Estados Unidos a la irrelevancia.