Presidenta Claudia Sheinbaum:
Me refiero, Claudia, a la segunda definición de la palabra coherencia del Diccionario de la lengua española de la RAE: “Actitud lógica y consecuente con los principios que se profesan”.
Conviene repasar, presidenta, un interesante libro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM editado en 2016 —su PDF anda por ahí en internet—: Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Texto reordenado y consolidado. Ley de Desarrollo Constitucional. Anteproyecto.
El trabajo lo coordinaron Héctor Fix-Fierro y Diego Valadés y participaron como investigadores Daniel Barceló, Eduardo Ferrer Mac-Gregor, Daniel Márquez, Pedro Salazar Ugarte y José María Serna de la Garza. Juristas neoliberales, sin duda, pero competentes, señora presidenta, por lo tanto, con conocimientos aprovechables.
El Senado y la Cámara de Diputados y Diputadas colaboraron con los juristas de la UNAM. En el libro se mencionan las mesas directivas de ambas cámaras. Hay algunos nombres todavía vigentes, inclusive de gente hoy en tu equipo, Claudia: Ernestina Godoy (Morena), Marko Cortés (PAN), Jesús Sesma (PVEM), Rocío Nahle (Morena), Pablo Escudero (PVEM) y Ana Gabriela Guevara (PT).
El propósito del estudio coordinado por Héctor Fix-Fierro y Diego Valadés era “examinar la posibilidad, las condiciones y la metodología para una revisión técnico-jurídica del texto vigente de la Constitución… a través de su reordenación y consolidación”. Cito, presidenta, algunas partes relevantes de su introducción:
√ ‘El punto de partida del estudio es la premisa de que si bien la Constitución se ha actualizado y modernizado significativamente…, lo cierto es también que las continuas reformas y adiciones que ha sufrido han dado por resultado un texto cada vez más extenso, desordenado, asistemático y descuidado desde el punto de vista técnico; en consecuencia, es evidente que la dinámica actual de enmienda al texto constitucional ha topado ya con sus límites, por lo que resulta imperativo encontrar otras opciones que le den estabilidad y viabilidad’.
√ ‘Este estudio explica y justifica una revisión del texto constitucional, que, sin afectar las decisiones políticas que incorpora ni su expresión jurídica, restaure sus cualidades formales y técnicas’.
√ ‘En lo particular, la Constitución se ha reformado de manera importante en las siguientes materias’:
- Control de la constitucionalidad de las leyes.
- Autonomía de gobierno y administración de los municipios.
- Sistema electoral y representativo (federal y local).
- Derechos fundamentales, tanto individuales como sociales, y sus medios de protección, en particular el juicio de amparo.
- Derechos y autonomía de los pueblos indígenas.
- Propiedad y justicia agrarias.
- Transparencia y acceso a la información pública gubernamental.
- Sistemas de justicia penal y seguridad pública.
- Presupuesto, control del gasto público y rendición de cuentas.
- Relaciones del Estado con las iglesias y las comunidades religiosas.
- Independencia, gobierno y carrera judiciales.
- Rectoría del Estado sobre el desarrollo nacional y sistema de planeación democrática.
- Explotación de recursos energéticos y empresas productivas del Estado
√ ‘En el marco de estas reformas se han introducido nuevas instituciones y se han reformado de manera profunda las existentes:
- Creación de los ‘organismos constitucionales autónomos (1992, 1993, 1996, 2002, 2005, 2007, 2013).
- Reglamentación de los órganos reguladores coordinados en materia energética (2013).
- Nueva composición de la Suprema Corte de Justicia de la nación y ampliación y especialización de sus facultades de control constitucional (1987, 1994, 1996, 1999).
- Creación del Consejo de la Judicatura Federal (1995, 1999).
- Creación de la Auditoría Superior de la Federación (1999, 2009, 2015).
- Creación de la jurisdicción electoral federal (1987, 1990-1993, 1996, 2007).
- Creación de los tribunales agrarios (1992).
- Creación de una jurisdicción especializada para menores (2005-2015).
- Reconocimiento y regulación constitucionales de los organismos de protección de derechos humanos, electorales y de transparencia y acceso a la información pública gubernamental (1992-1996-2007- 2014).
Además de los organismos anteriores, varias de las reformas constitucionales han creado diversos sistemas nacionales:
- Sistema nacional de Planeación Democrática (1983-2013).
- Sistema nacional de Seguridad Pública (1994-2008).
- Sistema nacional de Información Estadística y Geográfica (2006).
- Sistema nacional de Evaluación Educativa (2013).
- Sistema nacional de Archivos (2014).
- Sistema nacional Anticorrupción (2015).
Con De la Madrid, inicio del neoliberalismo, nace la manía de cambiar y cambiar, y cambiar y cambiar, la Constitución.
Un hecho destacable del libro de los juristas de la UNAM, presidenta Claudia, es que más de dos tercios de las reformas (69.4 por ciento) y más de la mitad de los decretos (57.2 por ciento) son posteriores a diciembre de 1982. Y más de un tercio de los cambios (36.7 por ciento) se produjeron en los dos últimos periodos neoliberales de gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
Como dice el libro citado, “con el presidente De la Madrid se inicia un crecimiento mucho más rápido, como efecto de una modernización constitucional más intensa, que se hace vertiginoso con los presidentes Calderón y Peña Nieto, durante cuyos mandatos el texto aumenta en más de 20 mil palabras, lo que equivale prácticamente a la extensión del texto original”.
Se entiende, Claudia, que a partir del gobierno de Miguel de la Madrid se haya intensificado la manía presidencialista de reformar la Constitución: De la Madrid, lo mismo que sus sucesores del PRI y del PAN, decidieron hacer de la carta magna un texto bastante neoliberal. Que conste, presidenta, no afirmo que haya sido ni bueno ni malo: es lo que ocurrió.
Andrés Manuel López Obrador, lo sabes muy bien, Claudia, decidió que debía reformar la Constitución en la dirección ideológica opuesta, y lo ha hecho. A pesar de que en un solo periodo presidencial se ha intentado revertir las reformas constitucionales de seis sexenios anteriores, en la presidencia de AMLO se han modificado menos artículos. Enseguida un recuento que ha hecho la Cámara de Diputados y Diputadas:
- AMLO. En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se han reformado 63 artículos de la Constitución hasta marzo de 2024. Si se aprueban el próximo septiembre las reformas a otros 27 —los del famoso plan C—, en el sexenio de AMLO se habrán modificado 90 artículos constitucionales.
- EPN. En el periodo de Enrique Peña Nieto se reformaron 156 artículos, 66 más que con AMLO.
- Calderón. En el gobierno ilegítimo de Felipe Calderón se reformaron 110 artículos de la Constitución, 20 más que con López Obrador.
- Fox. El presidente neoliberal que menos artículos reformó fue Vicente Fox: 31.
- Zedillo. Con Ernesto Zedillo en la presidencia se modificaron 78 artículos constitucionales.
- Salinas. En el periodo de Carlos Salinas fueron reformados 55 artículos de la Constitución.
- De la Madrid. En el sexenio de Miguel de la Madrid, cuando empezó la manía de cambiar la Constitución para volverla más neoliberal, se reformaron 66 artículos de la carta magna.
Presidenta Claudia Sheinbaum:
Tanto cambio ha determinado que la Constitución sea confusa, desordenada y asistemática. Si tú, Claudia, propones nuevos cambios, el caos constitucional aumentará. Por lo tanto, respetuosamente sugiero que pienses ya en dos medidas para una nueva Constitución: un plebiscito para saber si eso quiere la gente y poner a trabajar a personas verdaderamente expertas en el tema acerca del texto, mucho más coherente, que deberá redactarse.
Juristas que saben sobran en México. Tu consejera legal, Ernestina Godoy; tu amigo Javier Quijano, quien recientemente regaló al presidente López Obrador un original de nuestra primera Constitución; Rafael Guerra, del TSJCDMX; los y las especialistas de Jurídicas de la UNAM, que serán neoliberales pero les funciona la cabeza —se les pude aprovechar, claro que se les puede aprovechar—, y particularmente los y las ministras de la actual SCJN que se retiren de sus cargos debido a una de las reformas de AMLO. Propongo a ministros y ministras que no coincidieron con la 4T porque, querida presidenta Sheinbaum, el talento debe siempre ser tomado en cuenta independientemente de su ideología o preferencia política. Por cierto, hay gente en la corte suprema muy 4T, característica que no se pierde solo por haberse atrevido a no coincidir con el gobierno de izquierda. La unanimidad en política es inconstitucional, o debería serlo.
Te abrazo y te deseo lo mejor en tu periodo presidencial 2024-2030.



