Estimada doctora Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México:

Aprovecho la oportunidad para saludarla y para manifestarle mi admiración personal por su gestión y su entrega únicos en la historia de nuestro gran país.

No deseo hablar del narcotráfico, pero el mundo entero ya debería reconocer que en estas cuestiones una mano no aplaude sola, que en una negociación ilícita es tan culpable el que vende como el que compra.

Por ahora, me interesa comentarle sobre el sistema de salud de México, que muchos de nosotros hubiéramos esperado que ya fuera mejor que el de Dinamarca desde que inició la cuarta transformación, porque potencial humano sí lo hay para lograr dicho compromiso, pero existen muchas trabas. Una de las principales es que en la mayoría de los hospitales públicos no les entregan los resultados de laboratorio ni de imagen ni de patología a los pacientes. Lo máximo que hacen es entregarles un resumen médico, a pesar de que constitucionalmente todos los mexicanos deben tener derecho a la salud, incluyendo la posibilidad de tener todos los resultados de sus estudios para que ellos, y otros médicos, sepan lo que médicamente les sucede.

También ya es imperativo que se regulen las llamadas de extorsión, en todas sus modalidades. Hay que reconocer que ha sido muy positiva la propuesta de incorporar la CURP a todas las líneas telefónicas, pero de igual manera, los malhechores logran obtener cientos de números telefónicos de los que nos hablan cotidianamente a los mexicanos con muy diversas estrategias de engaño, más lo importante sería saber cómo consiguen nuestros teléfonos y nuestros nombres completos, esperemos que no haya sido de los empleados de los bancos, y también ya están cotidianamente hablando a los teléfonos celulares de las personas que se dedican a trabajar en hogares particulares, incluyendo a personal de limpieza, de cocina y de jardinería, con supuestos secuestros de los patrones para pedirles que rompan puertas de clósets y lugares de resguardo para entregarles dinero y objetos de valor.

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De lograr un sistema de salud más humano y responsable, y mayor seguridad y tranquilidad, lograremos mejoría general y plusvalía en todos los ámbitos sociales.

Le agradezco sus atenciones y le reitero mi más sincera admiración por su trabajo personal.