Claudia Sheinbaum, una de las mujeres con mayor poder político de México y el mundo, ha sabido enfrentar la encrucijada de muchos frentes en temas políticos. Su discurso, como sus hechos, es congruente con la esencia de sus convicciones. Es verdad: sabemos que en la agenda pública y el debate hay cuestiones que están generando mucha corriente de opinión; sin embargo, la presidenta jamás permitirá que se vulnere la soberanía de México. De las mejores decisiones que ha tomado, de hecho, han sido el salir a dar la cara por el pueblo y, con mucha firmeza, asegurar que defenderá a capa y espada las determinaciones que se tomen como una nación independiente. Sus discursos, plagados de nacionalismo, son los que siguen contagiando a la población civil. Y todo eso, con suficiente elocuencia, es lo que inspira a hombres y mujeres a continuar confiando fielmente en un proyecto de nación que, por supuesto, tiene un profundo esquema integral y humanista.

Vale mucho la pena mencionar estos aspectos, sobre todo porque son la base o los pilares de un gobierno legítimo que, de norte a sur, respalda a la presidenta de México. A nivel nacional, por ejemplo, más del 74 % de la ciudadanía, como se ha detallado, está firme y al pie de lucha con las decisiones que tome la mandataria. Ella, de hecho, puede presumir que está construyendo una política con amplio sentido de justicia social. Efectivamente, su gobernabilidad sigue despojando a la oposición de los temas dominantes de la agenda. El PAN y el PRI, lo mismo que Movimiento Ciudadano, tienen poco margen para influir en la gente. De hecho, las mismas proyecciones para las elecciones intermedias, con mucha antelación, los colocan en un laberinto sin salida. Morena, en conjunto con los aliados, sigue siendo inmensamente favorita para ganar la mayoría de las gubernaturas, incluidas las entidades de Sinaloa. Ya nos dirán las fechas y los resultados oficiales del tamaño de la derrota que hemos anticipado para la derecha.

Al ver los números que promedia Sheinbaum, en verdad, nos enorgullece como mexicanos. Muy pronto, en efecto, entrará en el último tramo del segundo año de gestiones. Seguramente para esas fechas, luego de concretarse un acuerdo histórico, la mandataria estará dando los detalles de la firma del T-MEC. De ese mismo modo, tras bambalinas, estará evaluando a los perfiles que tienen una misión importante de coordinar los trabajos del voto en 17 entidades federativas. Ante todo: Claudia sabe a la perfección lo que se juega en cada una de las regiones del país. Por eso actuó rápido y, de un plumazo, cambió las fichas del juego en la dirigencia nacional. Podemos decir, en pocas palabras, que la mandataria actuó rápido. Empleó y ajustó la cadena de mando para tener mayor interlocución con perfiles en los que más confianza tiene.

Todo eso, al igual que las estadísticas, será el fruto del buen olfato de la presidenta. Récord de inversiones, lo mismo que aumento en las exportaciones. Y qué decir de las cifras que se han superado en la generación de fuentes de empleo. La educación, la salud y la seguridad, canalizadas a sus respectivas dependencias o instituciones, también están siendo fundamentales en el armado estratégico de la jefa de Estado. En el último rubro, por ejemplo, sigue afianzándose la buena mancuerna que están haciendo Sheinbaum y Omar García Harfuch. El pasado martes, con pormenores presentados en Palacio Nacional, supimos que la percepción de la seguridad ha mejorado y, lo mejor de ello, es la correcta en su implementación, mayormente al aplicar mecanismos de inteligencia para eficientar su labor. De hecho, la mayoría de las entidades, que coordinan tareas con la federación, abrazan el plan integral para salvaguardar la paz, eso sí, respondiendo con eficiencia a todas aquellas actividades que están al margen de la ley.

Por eso destacamos, una vez más, el trabajo que viene realizando Omar García Harfuch, que se ha convertido en uno de los hombres de mayor confianza de la presidenta. Hace unos días, desde el espacio de la mañanera, mostraron datos alentadores en la disminución de homicidios dolosos, que es uno de los rubros que más ha tenido progreso dado el interés colectivo ahora que se han mejorado los niveles de confianza hacia los cuerpos de seguridad como la propia Guardia Nacional, Sedena y Marina. De hecho, siempre se pensó que las cosas mejorarían y así fue: los estados que más mejoraron el porcentaje de homicidios dolosos, en ese esfuerzo coordinado, son los enclaves de Yucatán, Durango, San Luis Potosí, Campeche, Tlaxcala, Guerrero, Chiapas, Puebla y Michoacán. En su gran mayoría, por ejemplo, hablamos de gobiernos de la Cuarta Transformación, que siempre asisten a las mesas de coordinación de paz que lleva a cabo el gobierno federal y, lo mejor de ello, atraviesan por un momento crucial en sus políticas públicas. Precisamente allí, lo hemos constatado, se brinda el apoyo a quienes piden reforzar la presencia de efectivos.

Las columnas más leídas de hoy

En Michoacán, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en el primer cuatrimestre de 2026 la entidad consiguió disminuir en un 41.8 % el promedio diario de víctimas de homicidio doloso, comparado con ese mismo lapso temporal del año pasado. Buen trabajo del gobernador, pero también de Omar García Harfuch, que, a nuestro juicio, es de los perfiles más eficientes del gabinete de Claudia Sheinbaum.

Notas finales

En Zacatecas, ahora que entraremos a una fase previa de definiciones, Saúl Monreal ha encendido la mecha para pedir piso parejo. Hasta donde sabemos, Verónica Díaz Robles también estaría impedida por la regla de nepotismo al haber estado casada con un Monreal. El motivo: se coloca en el cuarto grado de parentesco, aspecto que, desde luego, tendrá que revisar la dirigencia nacional de Morena a nivel nacional. Eso significa que, si habrá legalidad, solo es cuestión de que se aplique la misma regla para evitar pugnas y desgastes en la carrera por la gubernatura del 2027.