“Si nos dejan
Buscamos un rincón cerca del cielo
Si nos dejan
Haremos con las nubes terciopelo
Y, ahí, juntitos los dos, cerquita de Dios
Será lo que soñamos
Si nos dejan, te llevo de la mano, corazón
Y ahí nos vamos”
JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ
Es domingo. Así que, aunque sea por una vez, pongámonos en ‘modo light’….
Y en ese plan: ¡albricias! La primera boda de un(a) mexicano(a) de renombre en este sexenio —que sale en diversas revistas del corazón—, pero de la cual no hay enojos en Palacio Nacional. En la que el novio no tiene que renunciar a su trabajo (¿verdad, Santiago Nieto?), ni es mandado a la congeladora (César Yáñez). Menos aún en la que el padre de la novia termine refundido en la cárcel (Juan Collado; si bien este ya está fuera purgando condena).
Y no es gracias a que esta boda que nos ocupa se haya llevado a cabo en el extranjero. Después de todo, la del ex titular de la UIF de Hacienda también. Más bien es que, hasta donde se sabe, Michelle no invitó a nadie del gobierno de la 4t o, para el caso, tampoco “perteneciente” a la ‘mafia del poder prianista’…
Michelle Salas Basteri, hija de Luis Miguel y Stephanie Salas, modelo, influencer y portada de numerosas revistas, le dio el sí al empresario venezolano Danilo Díaz Granados en la finca Il Borro en algún lugar de la Toscana, Italia.
Mostraron los tortolitos que para el amor no hay edad que sobre ((él le lleva a ella 13 años), ni cartera que baste…
La primogénita de Luis Miguel, una de las pequeñitas de la dinastía Pinal, logró una seguridad y un hermetismo que ya hubieran querido cualquiera de los contrayentes de las tres bodas antes citadas. De las pocas fotos sobre las nupcias que andan circulando fueron “cortesía” de la revista ‘Vogue Novias’ (México) y dos más fueron tomadas por un reconocido periodista.
Definitivamente el padre resultó el más guapo (no sé si el más joven); y no me refiero al sacerdote, sino al padre de Michelle… Por cierto, ¿habrá cantado el intérprete? Si es así, ¿qué canción le dedicó a la feliz pareja?
Seguramente conoceremos más fotos y detalles íntimos de la ceremonia una vez que alguna revista de corazones tenga la “exclusiva”. Será en ese momento que se sepa más sobre de la lista de invitados a tan enamoradizo momento.
¿Al cantante lo acompañó Paloma Cuevas, su actual pareja? ¿Asistieron los hermanastros de la influencer para cargarle la larga cola de su vestido? ¿Humberto Zurita —otro guapo actor— acompañó a la madre de la contrayente?
Lo que sí sabemos es que doña Silvia Pinal, bisabuela de Michelle, no asistió a las nupcias por lo complicado que resultaba su traslado, y que Alejandra Guzmán, tía abuela de la novia, no fue requerida (quizá por eso le mandó a la novia la muy rockera señal de ‘caracolitos’). Sí, ese mismo fino gesto que tuvo Beatriz Gutiérrez Müller con el pueblo de México, ¿recuerdan?
La contrayente usó tres distintos vestidos el día de su boda (ahí no reinó la austeridad franciscana); uno de un impresionante diseño de Dolce & Gabbana, además de un perfume hecho exprofeso para ella en este día tan especial (homenaje tanto a su bisabuela como a su padre).
En un mundo lleno de tantas malas noticias, problemas y guerras; siempre es un respiro poderse detener y, recordar que el amor sigue pedaleando (o, para los que se casan allende del mar: vuela en avión).
Pues eso, ¡muchas felicidades!



