“La propaganda es a una democracia lo que la violencia es a un Estado totalitario.”

Noam Chomsky

Epigmenio Carlos Ibarra Almada ha sabido acomodarse dentro de la gran familia del poder. No importa demasiado la ideología, los principios o la causa; lo importante es estar cerca de quien manda y, con ello, obtener influencia, contratos y recursos.

Durante los ochenta fue un corresponsal de guerra que cubrió conflictos en El Salvador, Nicaragua, Colombia y Bosnia-Herzegovina. En 1993 su trayectoria dio un giro cuando, en pleno proceso de reprivatización impulsado por Carlos Salinas de Gortari, la televisión estatal Imevisión se convirtió en TV Azteca bajo la concesión de Ricardo Salinas Pliego, un empresario cercano al hermano incómodo, Raúl Salinas.

Contando con apoyo gubernamental, Epigmenio fundó Argos Comunicación junto con Hernán Vera y Carlos Payán, entonces director de La Jornada, quien mantenía una relación muy cercana con el gobierno salinista.

Argos encontró espacio en la nueva televisora y, con el tiempo, Ibarra pasó de productor y periodista a convertirse en uno de los principales operadores mediáticos del obradorismo.

Al salir de TV Azteca, junto con su esposa, Verónica Velasco, también vinculada con la televisora, se convirtieron en productores de las conferencias mañaneras y formaron parte del aparato de comunicación que acompañó a López Obrador hasta Palacio Nacional.

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La narrativa: un arma política

La estrategia de comunicación tuvo dos elementos fundamentales: repetir una y otra vez la corrupción de los gobiernos anteriores y presentar a la Cuarta Transformación como la única alternativa moral y política frente al “neoliberalismo” y el conservadurismo.

La repetición se convirtió en método. Las mismas acusaciones, frases, historias y descalificaciones sin importar que fueran mentiras, argumentos falaces o afirmaciones no comprobadas. Lo importante es saturar la discusión pública con lodo argumentativo.

El manual de Goebbels

El propio Epigmenio ha hecho referencia a Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler.

En una entrevista de 2017, cuando trabajaba para la campaña, abordó la importancia de construir y repetir una narrativa política: “Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento…”.

Ahí está una de las claves para entender las mañaneras: no se necesita convencer con nuevos argumentos, sino insistir hasta convertir una versión en verdad.

Siguiendo el manual, López Obrador construyó su universo de símbolos, libros y discursos, por medio de textos que fueron distribuidos a todo el pueblo como una guía. La Guía Ética para la Transformación de México fue distribuida entre beneficiarios de programas sociales, es decir, adoctrinamiento a las masas a través de los programas implementados y una narrativa moral.

Ibarra produjo documentales, entrevistas y largometrajes dedicados a López Obrador, a su trayectoria y a las obras emblemáticas de su gobierno. En 2017 participó en un documental biográfico; en 2020 realizó entrevistas con él desde Palacio Nacional y posteriormente, en 2022, realizó el largometraje, Una obra del Pueblo y hasta 2024 siguió documentando las obras icónicas. Recientemente ha realizado grabaciones con soporte de las fuerzas armadas para retratar el legado histórico del obradorismo,

El mensaje es claro, se trata de contar la historia del gobierno desde el propio gobierno.

El negocio de producir el relato

Investigaciones periodísticas sobre Grupo Argos han documentado beneficios fiscales y recursos públicos vinculados con empresas relacionadas con Ibarra. De acuerdo con información de EME/EQUIS a partir de datos del SAT, cuatro empresas del grupo recibieron condonaciones fiscales por alrededor de 7.5 millones de pesos.

A ello se sumó un crédito de 150 millones de pesos otorgado por Bancomext mediante un fideicomiso, dicha operación fue documentada por Carlos Loret.

Junto con Jesús Ramírez Cuevas y Jenaro Villamil, formó una poderosa maquinaria de comunicación. Una tripleta que no solamente ayudó a construir el discurso oficial, sino que tuvo influencia sobre la agenda pública, el tratamiento de la oposición y el control de la narrativa.

La historia de Epigmenio Ibarra es de influencia política, privilegios, recursos económicos y algo más importante que la ideología, de cercanía con quien tiene el poder y saber cómo contar su historia.

X: @diaz_manuel