LA POLÍTICA ES DE BRONCE
Mientras el INE se va de vacaciones dos semanas, los aspirantes de Morena, los defensores de México del PRI y los promotores del PAN hacen de las suyas: se encuentran en franca campaña electoral. En los 17 estados que renovarán sus gubernaturas las campañas ya iniciaron. Hay tanta propaganda electoral, promoción en redes sociales y entrevistas falsas, como si faltaran unos días para la elección.
Besan niños, abrazan ancianos, comen en puestos callejeros, bailan con torpeza canciones tradicionales, caminan por calles de terracería, saludan a todo mundo, reparten periódicos. Todo es una simulación, pero lo más miserable, lo más ruin, es la filantropía electoral: regalar sillas de ruedas, entregar medicinas o ropa, llevar servicios médicos a los más necesitados, cuando nunca esas mujeres y hombres que aspiran al poder han tenido empatía o cercanía con quienes más lo necesitan. Todo este teatro, esta comedia, ¿para qué? Para sacarse una selfie, para subir una foto o un video a sus redes sociales. La política mexicana se ha vuelto vil, descarada y cínica.
Los dirigentes de los partidos hacen circo, maroma y teatro cuando acceden a una entrevista para tratar este tema, para decir que se trata de actividades internas de los partidos, que no son campañas; pero los hechos hablan por sí solos. El modelo de adelantar procesos electorales por medio de actividades internas le funcionó bien a Morena en las elecciones de 2021 a 2024. Los candidatos de Morena llegaron con mucha ventaja a las campañas formales; la oposición se quedó como el chinito, nada más mirando, esperando que las autoridades hicieran algo, pero estas, el INE y el Tribunal Electoral, no hicieron nada.
No lo hicieron en el INE anterior, encabezado por Lorenzo Córdova, y menos en el actual, encabezado por Guadalupe Taddei. Son burócratas, no árbitros electorales, y, la verdad sea dicha, existe un vacío legal para sancionar este momento, porque está fuera de los procesos electorales. La ley electoral establece procesos que norman las elecciones, las campañas y las precampañas; pero, este tiempo está en el vacío. Los partidos han encontrado estas áreas grises para hacer campaña.
Ante esto, ¿el INE tiene atadas las manos para intervenir? Sí, las tiene atadas; sin embargo, ante el vacío legislativo, el árbitro electoral y el Tribunal Electoral podrían establecer criterios al respecto que normen esta etapa de facto del proceso electoral, pero antes de establecer criterios prefirieron irse de vacaciones.
En estricta justicia, algunos consejeros, en lo individual, se atrevieron a proponer criterios que normaran estos actos anticipados de campaña, pero olímpicamente fueron ignorados por sus compañeros, bajo el argumento de que esto correspondía exclusivamente al Poder Legislativo.
Los vacíos electorales, la poca convicción de los consejeros del INE para defender la democracia y los burdos actos de campaña de partidos y aspirantes no son inocuos.
No son simples acciones de oportunismo; la realidad es que dañan la democracia, la legitimidad, la equidad y la confianza, de por sí ya menguada, en la clase política.
Todo eso les vale un soberano cacahuate a las mujeres y hombres que andan en campaña, porque, como dijo Martín Luis Guzmán en La sombra del caudillo: “Ningún político va en contra de sus intereses”. Algunos dirán que es la Realpolitik; yo digo que es simple miseria y trampa.
Eso pienso yo. ¿Usted qué opina? La política es de bronce.



