La reforma electoral presentada por la presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo representa más que una reforma en materia electoral de la vida política, un duelo de fuerzas entre dos métodos de hacer política al interior del partido en el poder y lo explico a continuación:

Durante la elección de 2024 y en algunas elecciones previas, Morena en su alianza con los partidos del Trabajo y el Verde lograron una “abrumadora fuerza" sobre las demás fuerzas políticas, logrando una contundente victoria en todos los niveles. Sin embargo, esa potente aplanadora sería similar a la fuerza de alguien que solo aparenta “volumen” en músculos sin fuerza real y esto se debe a que la aplanadora es “una fuerza prestada” para un fin común que tenían: lograr una victoria masiva en las elecciones y luego repartir espacios entre los aliados de Morena conforme acuerdos cupulares con el PT y el Partido Verde.

Esto lo podemos ver claramente en las declaraciones de los partidos aliados de Morena en relación a la reforma electoral, con diversos supuestos en sus ideales partidarios, pero la respuesta es unísona: la reforma electoral presentada por la presidenta es una afrenta directa a los nichos de poder, a los espacios cupulares familiares, a la “manutención” de los partidos aliados y a un estilo de vida de grupos en el poder político mexicano, por lo cual, han anunciado que votarán en contra. En palabras del coordinador del PT en la Cámara de Diputados: “Se toca el sistema político mexicano y eso no lo podemos permitir”.

Es por esto, que considero que la presidenta está aplicando lo que yo denomino “el método Sheinbaum”, es decir, ha decidido atender un reclamo de la ciudadanía y fortalecer su legitimidad territorial, respaldando este clamor popular en una reforma constitucional que va contra las cúpulas del poder político en México. El método Sheinbaum lo hemos visto en otras iniciativas del gobierno de la presidenta, donde prioriza decisiones con un fundamento científico y la fortaleza de atender los reclamos populares.

En otras palabras, el método Sheinbaum está enfocado en lo siguiente:

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- Evidenciar que los aliados a Morena van en contra de los designios del pueblo, ya que ahora montados en la cúpula del poder, están en contra del decálogo que propone la presidenta.

- Demostrar que su fortaleza no radica en acuerdos cupulares con otros partidos, sino en su enorme legitimidad territorial y el respaldo de millones de mexicanos que la apoyan por las grandes decisiones que ha tomado en estos meses al frente del ejecutivo.

- Trabajar en darle un verdadero poder al partido que ella representa, sin alianzas incómodas, sin “liderazgos prestados”, sino puro y llano poder territorial alineado a su decálogo.

A continuación, les doy un resumen del núcleo de la reforma que se sostiene en tres ejes fundamentales: la reconfiguración del poder legislativo, la fiscalización tecnológica y el fin de los privilegios por designación.

• Reconfiguración del Congreso: la propuesta mantiene los 500 diputados federales, pero modifica drásticamente la elección de los 200 plurinominales. El objetivo es que nadie llegue al Congreso sin haber pisado el territorio; la mitad de estos escaños serían electos por voto ciudadano directo. En el Senado, la reducción es más severa, pasando de 128 a 96 integrantes al eliminar por completo la lista nacional plurinominal.

• Austeridad y fiscalización: bajo la premisa de que “nadie puede ganar más que la Presidenta”, se plantea un recorte del 25% en el costo total de las elecciones. Esto incluye la eliminación de duplicidades entre el INE y los institutos locales (OPLES), y la prohibición total de aportaciones en efectivo. Toda transacción deberá ser electrónica y rastreable en tiempo real.

• Tecnología y ética digital: por primera vez, se busca regular la inteligencia artificial en las campañas. Cualquier propaganda generada con esta tecnología deberá incluir una advertencia clara para el ciudadano. Asimismo, se propone que los cómputos distritales inicien el mismo día de la jornada electoral para dar certeza inmediata.

El método Sheinbaum no es solo un ajuste administrativo; es una declaración de principios que busca desplazar el poder de las cúpulas partidistas hacia el voto popular directo, evidenciando a los partidos que desean mantener sus dádivas sobre la voluntad popular.

¿Esto puede llevar a divisiones y pérdidas de espacios en municipios y en las cámaras? Es muy probable que sí, pero la legitimidad que la Presidenta demostrará ante el pueblo de México será enorme, ya que pudiendo pasar una reforma de ley que sería sencillo, ha optado por el camino profundo y de gran calado, una reforma constitucional que conlleva un cambio radical de la vida política como es conocida en la actualidad.

X: @lalodelmazo