En el contexto del nearshoring, la ventaja competitiva de México no radica solo en su ubicación geográfica, sino en su capacidad de consolidar ecosistemas logísticos diversificados, tecnificados y con visión institucional. Traxión ejemplifica ese modelo operativo.

México vive una transformación acelerada como hub manufacturero. Con más del 80% de sus exportaciones dirigidas a Estados Unidos y un crecimiento esperado del mercado 3PL superior al 5.8% entre 2025 y 2034, la infraestructura logística se ha vuelto un habilitador estratégico. Sin embargo, el país todavía enfrenta brechas como el costo logístico, el cual representa cerca del 12% del PIB, muy por encima del promedio OCDE (8-9%). Esta diferencia limita el aprovechamiento pleno del T-MEC y la tendencia global de relocalización productiva.

Frente a este escenario, la consolidación de redes logísticas integradas emerge como una solución crítica. Traxión, operador con cobertura nacional y presencia en corredores industriales clave, ilustra cómo un modelo diversificado, tecnificado e institucionalizado permite responder a las nuevas exigencias del comercio global.

A diferencia de los operadores tradicionales centrados en transporte de carga, Traxión opera bajo un modelo de tres segmentos, logística de carga, movilidad de personas y servicios tecnológicos. Esta configuración le permite brindar soluciones integrales a lo largo de la cadena de suministro, desde el transporte escolar y de personal hasta la distribución nacional y cruce fronterizo. La amplitud le otorga flexibilidad operativa y capacidad de respuesta ante disrupciones o picos de demanda.

La trazabilidad en tiempo real mediante IoT, la analítica predictiva aplicada a optimización de rutas y las plataformas digitales unificadas convierten a Traxión en un habilitador logístico 4.0. En logística 4PL, por ejemplo, la automatización y gestión de almacenes han permitido reducciones de hasta 20% en tiempos de procesamiento y hasta 15% en costos de operación para ciertos clientes industriales, según datos del IMEF.

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La estructura corporativa de Traxión permite establecer contratos promedio de 20 años con grandes empresas. Esta visión de largo plazo, poco común en el sector logístico mexicano, se traduce en continuidad operativa, planeación conjunta con el cliente y mayor retorno sobre inversión en activos y tecnología.

La integración de Solistica al portafolio de Traxión refuerza su modelo como ecosistema logístico. Esta adquisición no solo amplió su cobertura física y capacidad operativa, también consolidó una red capaz de articular servicios 3PL y 4PL bajo una misma gestión.

Operadores logísticos como Traxión redefinen lo que significa “mover mercancías”. Su capacidad de integrar tecnología, infraestructura y visión corporativa en un solo ecosistema lo posiciona como un arquetipo de logística 4.0 en economías emergentes.

Alejandra Méndez, directora de Comunicación y Relaciones Públicas de Traxión.