FinCEN, la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, ya dio un paso clave en el caso CIBanco. Autorizó transferencias específicas para avanzar en la liquidación definitiva de la institución, una medida que entró en vigor el pasado 23 de marzo y que permitirá cumplir obligaciones con acreedores, así como repatriar activos remanentes bajo estrictos esquemas de supervisión federal.

Se trata de la fase final de un expediente que inició en octubre de 2025, cuando CIBanco fue designado como “institución de preocupación primordial por lavado de dinero” bajo la Sección 311 del Patriot Act. En paralelo, en México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores procedió a la revocación de su licencia tras detectar fallas estructurales en sus controles antilavado.

En Estados Unidos, el nombre de Jorge Rangel de Alba Brunel —expresidente del Consejo de CIBanco— aparece vinculado a RAL Payments LLC, una empresa registrada en Texas que no figura en el padrón federal de transmisores de dinero (MSB) de FinCEN, requisito obligatorio bajo el Bank Secrecy Act.

En México la CNBV de Ángel Cabrera Mendoza evalúa una nueva solicitud de licencia para banca múltiple presentada por la sofipo Finsus. El expediente revela que los actores principales de Finsus, como Norman Hagemeister Rey y Jorge Rangel de Alba Brunel, mantuvieron posiciones de liderazgo y propiedad en CIBanco. Registros oficiales documentan que, entre ambas entidades, se acumulan 55 sanciones administrativas por deficiencias en prevención de lavado de dinero.

Investigaciones en Texas, Nevada y Florida acreditan que directivos vinculados, como Salvador Arroyo Rodríguez y Roberto Pérez Estrada, operaron simultáneamente redes de transmisión de dinero en Estados Unidos, tales como IFMX International y Sacbe Payments, durante casi dos décadas. Esta red paralela y el historial de sanciones representan una valoración sin precedentes para el equipo de Cabrera Mendoza.