En la conferencia de prensa mañanera, el reportero Arturo Pavón le dijo a la presidenta Claudia Sheinbaum que Katia Itzel García hizo historia porque fue la primera mexicana en ser árbitra en el Mundial de futbol.
¿Historia? Esta es una palabra de enorme importancia que deberíamos usar poco. Me parece que la estamos devaluando de tanto usarla para calificar cualquier evento o cualquier actuación extraordinaria de prácticamente cualquier persona conocida.
¿Gente de la política verdaderamente histórica? Benito Juárez, sin duda. Lázaro Cárdenas, también. Pancho Villa, innegablemente.
¿Figuras de la política mexicana de épocas más recientes que merecen estar en la historia? Solo tres: Luis Donaldo Colosio, asesinado en 1994; Andrés Manuel López Obrador, primer presidente de izquierda (2018), y Claudia Sheinbaum, primera mujer jefa de Estado en México (2024).
¿Hay en México deportistas históricos? Pienso que un militar merece ese estatus: Humberto Mariles Cortés, quien logró para nuestro país, en la prueba de equitación, la primera medalla de oro olímpica en los Juegos de Londres 1948. De hecho, el mismo Mariles, quien llegó a tener el grado de general de brigada del Ejército mexicano, obtuvo en la misma edición otra medalla de oro, esta vez en la modalidad de salto por equipos.
Fueron los de Mariles triunfos de la desobediencia. Leí que, antes de viajar a los Juegos Olímpicos de Londres 1948, el entonces presidente de México, Miguel Alemán Valdés, le ordenó al equipo que no compitiera porque, según el mandatario con fama de muy corrupto, el nivel del equipo ecuestre no era el adecuado tras la Segunda Guerra Mundial. Mariles mandó al carajo al presidente, desobedeció la orden directa de su comandante supremo y se llevó al equipo y a los caballos a competir en secreto.
Luis Donaldo es histórico porque desobedeció, quizá antes de tiempo, la orden de Carlos Salinas de Gortari de que el candidato del PRI de 1994 debía seguir al pie de la letra el proyecto neoliberal. En su discurso de marzo de aquel año, Colosio rechazó el modelo salinista. Tres semanas después recibió un tiro en la cabeza.
AMLO también desobedeció las reglas de un sistema decidido a impedir que la izquierda llegara al poder. Resistió, ganó y cambió el sistema político mexicano.
Sheinbaum, otra desobediente, no hizo caso a quienes pensaban que México no estaba preparado para que una mujer llegara al poder. Luchó contra tan absurda prohibición y demostró que en nuestra nación hoy es tiempo de mujeres.
Después de que el reportero mencionado hablara de la árbitra, Claudia Sheinbaum la felicitó y añadió: “Felicidades también a Isaac del Toro, que ahora puro futbol, pero también tuvo un triunfo en ciclismo”.
Si el Torito del Toro desobedece el próximo mes, todo México se llenará de orgullo ante el más que previsible fracaso de la selección de futbol. Demostrará que no todo es ese deporte organizado por la FIFA como mafia.
Confío en la desobediencia del Torito, esto es, en que realizará una gran actuación en el Tour de Francia; podría hasta ganar, aunque su rol de inicio será de gregario o de ayudante del líder de su equipo, Tadej Pogačar.
Isaac probará que la juventud mexicana tiene fuerza para destacar en el deporte más exigente de todos, el ciclismo por etapas. La presidenta Sheinbaum, desde luego, volverá a felicitarlo, espero que como tesis principal en una mañanera y ya no como apunte al margen. Y es que no todo es futbol, claro que no.


