En la última semana, varias señales convergieron en un mismo punto: el gobierno analiza retrasar la elección judicial, mientras incrementa su participación en activos estratégicos como el Ferrocarril Suburbano del Valle de México. Ninguna de estas decisiones es ilegal por sí misma. El problema es la acumulación de señales que envían al mercado: reglas en movimiento, mayor control estatal y un árbitro judicial cuya independencia y calidad están en cuestionamiento.
Para la inversión, el crédito y el crecimiento, eso tiene un costo.
La señal institucional: reglas que cambian
Encargar a la Consejería Jurídica—encabezada por Luisa María Alcalde Luján— la revisión del proceso judicial confirma una tendencia: el diseño institucional sigue en ajuste.
El mensaje es claro:
• El modelo no está consolidado.
• Las reglas pueden cambiar.
• El Poder Judicial no es percibido como independiente.
El inversionista no evalúa discursos. Evalúa previsibilidad.
Cuando las reglas se rediseñan sobre la marcha:
► Aumenta la prima de riesgo.
► Se reduce la exposición.
► Se posponen decisiones de largo plazo.
Infraestructura: de coinversión a control.
El caso del Suburbano es ilustrativo.
El Estado pasó de un esquema con privados a control mayoritario. No es ilegal. Pero sí es una señal relevante:
► Los activos estratégicos pueden migrar hacia control estatal.
El problema no es la operación. Es la percepción:
► El inversionista puede perder control en el tiempo.
Y eso es suficiente para frenar capital.
Energía: la misma lógica
Este patrón se repite en el sector energético:
• Pemex y CFE como eje dominante.
• Participación privada limitada.
• Reglas sujetas a redefinición.
Se habla de transformar a Pemex en empresa energética. Pero:
► No se modifican los incentivos.
► No se abre el modelo.
► No se atrae inversión suficiente.
Resultado:
► Narrativa sin transformación real.
Pemex y CFE: sin sacudida estructural
Pemex y CFE no están en colapso, pero tampoco son competitivos globalmente.
Tienen:
• Infraestructura.
• Experiencia operativa.
Pero enfrentan:
• Rezago tecnológico relativo.
• Presión financiera.
• Inversión insuficiente.
• Decisiones centralizadas.
Esto genera:
► Menor eficiencia.
► Mayor costo.
► Menor competitividad.
El problema no es técnico.
Es estructural.
El punto financiero: lo que no se está viendo
El sistema bancario muestra mejora en cartera vencida.
Pero parte de esa mejora proviene de:
• Castigos contables.
• Ventas de cartera.
• Salidas de balance.
El problema es la falta de transparencia consolidada por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores en:
• Cartera castigada acumulada.
• Montos fuera de balance.
• Recuperación real.
• Compradores de cartera.
Sin esa claridad:
► El sistema parece más sano de lo que realmente es.
SOFOM: el eslabón más presionado
Las SOFOM enfrentan:
• Dificultad para abrir cuentas.
• Dependencia bancaria.
• Cargas regulatorias crecientes.
• Ejecución judicial lenta.
Con este entorno:
► Mayor incertidumbre institucional.
► Mayor intervención estatal.
► Menor confianza financiera.
Resultado:
• Menor crédito productivo.
• Mayor crédito de consumo.
• Mayor presión operativa.
En un país donde el crédito es apenas una fracción del PIB, esto es crítico.
Deuda: el costo que no desaparece
Cuando el Estado adquiere activos:
• Asume operación.
• Asume riesgo.
• Asume deuda.
Si el activo no genera flujo suficiente:
► Se convierte en presión fiscal.
Y eso limita:
► Inversión futura.
► Capacidad del Estado.
► Crecimiento económico.
Reforma judicial: déficit de diseño y legitimidad
Aquí está el punto más delicado.
La reforma judicial presenta dos debilidades claras:
1. Diseño insuficiente
• Criterios poco claros.
• Falta de estándares.
• Ausencia de métricas de desempeño.
2. Legitimidad limitada
• Baja participación del padrón.
• Percepción de baja calidad en perfiles.
• Falta de confianza ciudadana.
Corregir es necesario, pero insuficiente
Intentar ajustar el modelo:
✔ Reconoce errores. Pero confirma que el diseño original fue débil.
El problema no es corregir. Es corregir sin cambiar lo esencial.
Lo que falta
Un modelo judicial sólido requiere:
• Selección técnica de perfiles.
• Evaluación periódica.
• Rendición de cuentas.
• Métricas de desempeño.
• Mecanismos de remoción.
El impacto real en el mercado
Para el sector financiero:
► Un Poder Judicial incierto = mayor riesgo
Eso implica:
• Menor crédito.
• Mayor costo financiero.
• Menor inversión.
El problema de fondo
Todo converge en un punto:
► confianza institucional.
No es energía.
No es banca.
No es infraestructura.
Es:
► Reglas claras.
► Estabilidad.
► Ejecución efectiva.
México no enfrenta falta de oportunidades. Enfrenta falta de confianza.
Las señales son claras:
• Reglas que cambian.
• Activos que se concentran.
• Instituciones que se ajustan sobre la marcha.
► No es necesario expropiar para frenar la inversión; basta con que el inversionista sienta que no controla su activo en el tiempo.
►Sin un Poder Judicial confiable, no hay crédito productivo suficiente.
► Y sin confianza institucional, el crecimiento económico se vuelve limitado.
Mario Sandoval. CEO FISAN SOFOM ENR. Banquero y abogado especializado en recuperación de activos financieros, con más de 30 años de experiencia profesional a nivel directivo.




