En un articulo publicado en el New York Times se informa que los casos nuevos de coronavirus han comenzado a bajar en todo el país. En los hospitales empiezan a recibir menos personas contagiadas en muchas de las ciudades del este de los Estados Unidos. Los contagios han bajado de 807,000 personas diarias a un promedio de 720,000 personas por día.

Lo que es cierto es que el contagio provocado por Ómicron ha tenido un pico más grande que las anteriores variaciones de coronavirus.

El patrón de baja de contagios en los Estados Unidos está teniendo un comportamiento similar al que se observó en Sudáfrica, donde han bajado de 23,400 casos diarios en diciembre a solo 3,500 casos diarios, pero aún el contagio sigue en niveles mayores a los que se tenían antes de la aparición de Ómicron.

¿Cuándo se hará endémico el virus y dejará de ser pandémico?

Muchos científicos y doctores tienen esperanzas de que la variante Ómicron sea la que marque el fin de la pandemia.

Ómicron tiene las características para llegar a la inmunidad de rebaño. Es una variante con un tiempo de incubación de tres días, menor a los cinco que tenían las primeras variables. Se habla también que la tasa de contagio de Ómicron es mucho mayor a la Delta. Una persona infectada con la variante Ómicron puede contagiar hasta 25 personas, a diferencia de la Delta donde solo se contagiaba a 18 personas por infectado.

También se ha encontrado que la infección no afecta tanto los pulmones y se queda en la parte superior del sistema respiratorio. En los mismos estudios se ha encontrado que los anticuerpos producidos por la Ómicron protegen contra la variante Delta. No pasa lo mismo con la variante delta que no protege tanto contra la ómicron. Esto puede hacer que la variante Omicron desplace a la Delta y no que vayan a coexistir.

La severidad de la infección por Ómicron es menor que la de las otras variantes y hasta ahora ha causado menos muertes que sus antecesoras. No significa que no sea tan peligrosa como los otras variantes pero al parecer, en promedio, es menos peligrosa.

En muchos países han cambiado las reglas de aislamiento, en lugar de ser 10 días han bajado a solo 5 días pues parece que la retransmisión de virus tiene también un periodo más corto.

¿Y México para cuándo?

El control de la pandemia y tener un bajo número de decesos tiene que ver muchísimo con la vacunación. Aunque este virus es más leve, sigue siendo peligroso. Si las campañas de vacunación se manejan de una manera efectiva nos podríamos acercar a los comportamientos de países desarrollados. También si la población se sigue manteniendo alerta podríamos llegar pronto al pico y posterior descenso de contagios.

Dice el Doctor Francisco Moreno, uno de los más informados sobre el virus,  qué hay que ser optimistas por las siguientes tres razones:

  • El alto número de contagiados en un mismo tiempo en la mayor parte del mundo podría generar altos porcentajes de inmunidad en la población general.
  • El número de personas vacunadas va en aumento.
  • Se va a disponer de medicamentos orales.

Esperemos que lo que está pasando en el mundo nos lleve pronto a que el COVID-19 sea un bicho más del qué hay que cuidarse pero no encerrarse.