Favorecida por el intervencionismo del gobierno norteamericano, a través de filtraciones en los medios de comunicación y las redes sociales, en contra de Morena y la Cuarta Transformación, la gobernadora María Eugenia Campos Galván, ha corrido con suerte en las últimas semanas.
Gracias a este talismán, libró la acusación de traición a la patria, al permitir la participación de agentes de la CIA en un operativo de seguridad en la sierra de Chihuahua. Justo cuando en el Congreso de la Unión la perfilaba para un juicio político, el Departamento de Justicia norteamericano exigió la detención y extradición del gobernador Rubén Rocha Moya. Lo cual desvió a Sinaloa los reflectores y se los quitó a la mandataria. Fue como un salvavidas lanzado en medio de la tempestad, en la que parecía ahogarse.
Fuera de peligro, momentáneamente, la gobernadora de Chihuahua cometió otro gazapo. Maltrató y humilló en público a una de sus colaboradoras más cercanas: Anya Trevizo Díaz, que ya renunció. Y, cuando el impacto negativo de su prepotencia se incrementaba, la buena fortuna le volvió a sonreír.
Pero esta vez, fue la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, que atrajo la atención de los medios de comunicación. Maru se quedó tranquila. Que se haga justicia en los bueyes de mi compadre.
Los negativos de Maru Campos afectan la “chihuahuanidad”
El próximo año habrá elección de gubernatura en Chihuahua. Será una de las 17 que estarán en juego en 2027. La “chihuahuanidad”, como denomina César Jáuregui la continuidad del PAN en el poder, está en peligro.
Morena amenaza la permanencia del panismo, en el tercer estado que vivió la alternancia gubernamental en el país hace 34 años. Después de Baja California, en 1989, y de Guanajuato, en 1991, Francisco Barrio Terraza venció en 1992, al priista Jesús Macías Delgado. El candidato del PAN logró el 49.84% de los votos y el abanderado del PRI obtuvo el 43.55 por ciento.
Después de ese triunfo, el PAN no volvió a ganar la gubernatura. Desfilaron los sexenios de Patricio Martínez García, José Reyes Baeza Terrazas y de César Duarte Jáquez. Hasta la elección de 2016, cuando el entonces panista, Javier Corral Jurado (39.68%), derrotó al morenista, Enrique Serrano Escobar (30.74%). Y, en 2021, Maru Campos Galván (42.45%), le gana al candidato de Morena, Juan Carlos Loera de la Rosa (32.76%).
Transcurridos cinco años de su mandato, queda claro que, los negativos de Maru Campos, es decir, sus tropiezos y desplantes, le están saliendo caros al PAN. La posibilidad de que el Poder Ejecutivo lo mantenga el blanquiazul un sexenio más, está en peligro.
Morena amenaza la continuidad del PAN
La intención del voto para el 2027, no deja lugar a la duda y debe preocupar a la gobernadora. Diferentes estudios demoscópicos, señalan que Morena aventaja en las preferencias electorales. Por ejemplo, a mediados de junio pasado, la encuesta de Rubrum le daba el 40.8% y al PAN el 36.0 por ciento.
Por su parte, la encuesta de julio de Electoralia, arroja una intención del voto de 35% para Morena y de 29% para el PAN. Mientras que, el sondeo de la firma, Campaigns and Elections, retrata un voto guinda de 40.4% y 31.0% para el blanquiazul.
Mientras que, el sondeo de LaEncuesta.Mx, arroja una preferencia electoral a mediados de julio de 2026, favorable a Morena con el 32.8% y para el PAN de 26.9 por ciento. El estudio de julio de TResearch, marca un 28.7% para Morena y 22.0% para el PAN. Mientras que, la encuesta de Gobernarte, arroja en junio, un 43.6% de voto morenista contra el 27.4% panista.
El sondeo de SRC correspondiente a julio, nos dice que, en este momento la intención del voto favorece a Morena con el 41.5%, superando al PAN que recibe el 29.8 por ciento. Por su parte, Demoscopia Digital señala que, en julio de 2026, las preferencias electorales están a favor de la 4T, con un 37.1%, por arriba del panismo que logra el 28.6%. Y la de Massive Caller, arroja una intención del voto favorable a Morena, de 38.8%, por arriba del 35.5% que cosecha el blanquiazul.
Cruz Pérez Cuéllar aventaja y se perfila para el 2027
Nueve encuestas con una misma advertencia para Maru Campos: a un año de distancia de la elección de 2027, Morena amenaza la continuidad del PAN en la gubernatura de Chihuahua.
Una buena noticia para Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez y el aspirante de la 4T mejor posicionado entre el electorado de Chihuahua. Así lo reflejan los sondeos de opinión. Como el realizado por LaEncuesta.Mx, que le da una clara ventaja rumbo al 2027.
Igualmente, el estudio demoscópico de CEresearch, coloca a Pérez Cuéllar como el candidato de Morena más honesto, mejor preparado y con la mayor capacidad de gobierno. Mientras que, la encuesta de Demoscopia, le otorga una amplia ventaja, no solamente respecto a las demás personas aspirantes de su partido, sino en el careo frente a Marco Bonilla Mendoza, el alcalde de la capital que buscará la candidatura por el PAN.
También la encuesta de SRC, destaca que Pérez Cuéllar es el aspirante de Morena mejor valorado por la ciudadanía para ir por la gubernatura. Un dato que coincide con el sondeo de Gobernarte, en donde sobresale respecto al resto de los aspirantes de Morena, como sucede también en las encuestas de TResearch y de Electoralia.
Los porcentajes no mienten: Morena tiene una oportunidad inmejorable de gobernar a Chihuahua a partir de 2027, siempre y cuando la candidatura sea para quien está mejor posicionado y la contienda interna no fracture la unidad de la 4T. Como pasó en Coahuila en 2023, con Armando Guadiana y Ricardo Mejía, que le hicieron el juego al PRI y al final ganó Manolo Jiménez Salinas.
Ya veremos de qué lado masca la iguana de Andrea.



