Los trabajadores de Tornel acaban de ser agredidos a balazos y golpes en su movimiento de huelga en la planta de Tultitlán, Estado de México.
Están ejerciendo su derecho constitucional a la huelga, tramitado ante los tribunales, pero el sector patronal está utilizando las viejas prácticas de contratar golpeadores de los sindicatos charros para tratar de ejercer violencia en las huelgas y hacer valer en el procedimiento de huelga que la misma es ilegal y que los tribunales se pronuncien al respecto, para poder despedir a los trabajadores, esperemos que no se presten los jueces a estas maniobras patronales. Recordemos que si una huelga es violenta se puede declarar ilegal, y probablemente eso es lo que están buscando.

Hay que señalar con claridad las cosas, estas prácticas son parte de la asesoría que dan los despachos patronales a las empresas, quienes siempre han estado coludidos con los sindicatos charros, a quienes les prometen y otorgan contratos colectivos de protección, para vender el control laboral mediante el miedo y la agresión a los trabajadores. En su momento, la secretaría del trabajo de Estados Unidos hizo un pronunciamiento enérgico en el sentido de que son estos despachos quienes venden y fomentan los sindicatos blancos como parte de sus servicios.
En 2026, siguen intactas estas prácticas laborales en todo el país, esperemos que el gobierno federal y la presidenta se pronuncien al respecto, que se investigue por parte del gobierno del Estado de México, que se metan denuncias internacionales y quejas mediante el T-MEC por violentar el derecho colectivo de los trabajadores, que no quede impune este tipo de prácticas. Es necesario señalar a los autores intelectuales y materiales de estas prácticas como los criminales que son.
También hay que dejar claro que los sindicatos charros siguen existiendo gracias a la complicidad del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que tuvo la oportunidad de aplicar la ley para que desaparecieran cuando fue el proceso de legitimación y, sin embargo, se confabuló para que se perpetuaran, y aquí tenemos parte de esas consecuencias.
Nuestra solidaridad con los trabajadores de Tornel y su lucha, a los demás movimientos obreros que están peleando por sus derechos en el país en este momento, contra todo siguen demostrando que la posibilidad de organización y de lucha es posible.
Abrazo solidario.
X: @riclandero | Vladimir Ricardo Landero Aramburu. Maestro en derecho por la UNAM.



