Ha dicho Ciro Gómez Leyva en Excélsior: Que Adrián de la Garza, alcalde priista de Monterrey, fue a “registrarse hace unos días para tratar de ser candidato del PAN a la gubernatura de Nuevo León”.
Añadió el columnista que Adrián “no dejaría de ser priista, partido que seguramente lo designará por aclamación”. Sería por lo tanto candidato del PRI y del PAN por separado, es decir, no en coalición entre ambos partidos, lo que cumple con la exigencia de la diferencia nacional panista de no fusionarse con el priismo en ningún lugar del país. Es lo mismo, pero no es igual. En fin.
“Adrián podría ser candidato común de ambos partidos: cada uno obtendría votos por su cuenta, sin necesidad de formar una coalición, pero Adrián los sumaría”. Aumentarían sin lugar a dudas las posibilidades de De la Garza de convertirse en gobernador de Nuevo León.
Según Ciro, esa es la fórmula adecuada “si de verdad quieren ganarle a Morena”. En Nuevo León el primer damnificado no sería el partido de izquierda, sino Movimiento Ciudadano, que ha contado con que no cristalice el matrimonio entre el PRI y el PAN para garantizar la victoria de Mariana Rodríguez, esposa del gobernador de Nuevo León, Samuel García.
A Morena hasta le convendría que Adrián fuera candidato del PRI y del PAN, ya que el daño mayor de la suma de estos dos partidos sería para MC y Mariana.
No es Morena todavía el partido favorito en Nuevo León, pero lo que debilite a MC fortalece a la izquierda que tiene aspirantes respetables y competitivos en Waldo Fernández, Tatiana Clouthier, Andrés Mijes y Clara Luz Flores.
Por cierto, la receta regia, si como sugiere Ciro se aplicara en Sonora —PRI y PAN postulando por separado a Antonio Astiazarán— no alcanzaría para derrotar a Morena, muy bien posesionado en la entidad del noroeste por el trabajo político bastante aceptable de un operador electoral tan experimentado como el gobernador Alfonso Durazo.
Lo único que lograría Astiazarán al sumar a priistas y panistas sería dividir el voto opositor si Luis Donaldo Colosio Riojas insistiera en la locura de Dante de Delgado de buscar la candidatura de Sonora a pesar de ser senador por Nuevo León. Esto sería el fin de la carrera de un político como Colosio que podría crecer mucho más si se dejara de maniobras electorales que podrán ser legales, pero que de ninguna manera son éticamente aceptables.



