Al inicio del cuarto año de gobierno la agenda de pendientes se acumula. Esta administración ha dejado asuntos sin resolver, problemas que se han agudizado y, sobretodo, la que menos ha dado resultados concretos.
Los escasos o nulos resultados se traducen en descontento y polarización de la población y la incompetencia ya no se puede justificar con discursos incendiarios ni ataques a los antecesores o adversarios.
Economía
AMLO llegó a la presidencia ofreciendo un crecimiento sostenido del 6%, luego lo bajó hasta 4% y olvidó cuando cuestionaba a sus antecesores por obtener un mediocre 2.5%.
Desde el primer año de su gobierno ya el resultado fue muy malo, es decir, no cumplió ni siquiera con el mediocre 2.5% y, en 2019, México tuvo una cifra negativa del -0.01%.
Luego vino la pandemia y países pertenecientes al G-20 como Estados Unidos y Canadá se contrajeron 3.5 y 5.4% y los de ingreso medio como Brasil y Sudáfrica un 4.1 y 7%, mientras que México cayó un 8.5%.
Sin embargo, AMLO se animó a prometer que la recuperación del país seria en “V” y no en “L” y así fue en casi todos los países de América, en “V”, como Chile que va de -6% y cerrará 2021 con un crecimiento del 11%; Colombia de -7% al 8%; Brasil del -4% al 5%, incluso Perú que tuvo una caída estrepitosa del 11%, alcanzara el mismo nivel, una recuperación del 11%, pero México, que tuvo una de las peores caídas, solamente recuperará un 5.5%, es decir quedará tres puntos debajo de cómo cerró en 2019. Una recuperación en “L”.
En cuanto a inflación, que es global pero es otro de los peores indicadores, México también es uno de los peores, cerrará muy cerca del 8%, solo por debajo de Brasil que alcanzara una inflación mayor al 11% y Argentina que será de más del 52%.
El único factor que realmente inyecta esperanza a la economía mexicana es el de las remesas donde se espera que se cierre el año con alrededor de los 50 mil millones de dólares. En otras palabras, son recursos que se generan en el exterior y que se destinan exclusivamente al consumo. No a la generación de riqueza o de empleo.
Seguridad
Durante tres años AMLO ha presumido que el combate a la inseguridad es una prioridad, según informa, todos los días tiene una reunión con su gabinete de seguridad m, asegura que ya se construyeron más de 80 cuarteles para la Guardia Nacional y que la corporación ya cuenta con más de 96 mil elementos, más el apoyo de las Fuerzas Armadas e incluso se burla de que antes las corporaciones solo tenían a lo máximo 40 mil elementos.
Sin embargo, en cuanto a resultados, nada, los homicidios dolosos alcanzaron una cifra preocupante, más de 106 mil muertos, prácticamente el doble que tuvieron, Calderón y Peña juntos en toda su administración.
Sus reuniones matutinas con su gabinete de seguridad y la estrategia que plantean no ha dado resultado. El Huachicol se mantiene, el crimen organizado gana cada día terreno y actúa con mayor impunidad, las masacres continúan y la inseguridad en ciudades y carreteras se vuelve insoportable.
Corrupción
La corrupción en esta administración contradice a la “honestidad valiente” que AMLO prometió. Pasamos de ocupar el lugar 117 en 2019, al 135 en 2021. Entre 139 naciones analizadas a nivel global, México apenas superó a Uganda, Camerún, Camboya y el Congo, mientras que, en la región de América Latina y el Caribe, México fue el peor de 32 países que son analizados.
En esta administración se ve lo que nunca antes, los contratos no se licitan, se adjudicaron de forma directa un 80.3% de los contratos y los recursos públicos entregados mediante ese mecanismo alcanzaron la cifra histórica de 189 mil 488 millones de pesos.
Muchos de los secretarios y funcionarios han sido acusados de corrupción, Rocío Nahle entregando contratos a familiares y compadres, Julio Scherer con cuentas en el extranjero y predios no declarados, Manuel Bartlett con sus casas y sus hijos recibiendo contratos; el secretario particular de AMLO, Alejandro Esquer, Javier Jiménez Espriu y su empresa IDESA, socia de Odebrecht, los contratos de Ana Gabriela Guevara; los contratos para la compra de medicamentos; las pipas que nadie sabe donde están; en Pemex, Octavio Romero y Elvira Daniel, el colapso de la Línea 12 del Metro,; Alejandro Gertz y sus fraudes y abuso de poder y así un larguísimo etcétera.
A todo eso se suma la corrupción y nepotismo en el gobierno, ahí están los contratos a favor de la prima de AMLO, los dineros de los hermanos, el uso de programas como “Sembrando vida” para favorecer a los hijos del presidente y que la mayoría de los secretarios tienen al menos un familiar en las altas esferas del gobierno de la 4T.
Impunidad
AMLO a diario acusa a todo el mundo de corrupción y de infringir la ley, pero hasta ahora, no ha habido ninguna acción clara en combate a la corrupción y a la impunidad, los únicos castigados han sido Rosario Robles, que en 2004 había “empinado” al particular de AMLO, René Bejarano y al entonces esposo de Claudia Sheinbaum, Carlos Imaz y Emilio Lozoya que con tal de zafarse ofreció datos para vengarse de sus antecesores, pero no dio nada. Su cínico comportamiento mostraba la complicidad con la 4T y, de no ser por la periodista Lourdes Mendoza, no habría pasado nada.
Sector Salud
Al llegar a la presidencia, AMLO desmanteló el sistema de salud. Con la cantaleta de la corrupción, desapareció el Seguro Popular, destrozó el sistema de compra y distribución de medicamentos, y dejó sin tratamientos a niños con cáncer y a miles de mexicanos din posibilidad de completar su receta.
Aparte, el Dr. Hugo López Gatell, encargado de la “estrategia” para combatir el Covid y AMLO, desestimaron desde un inicio los alcances de la pandemia.
Al final de tres años, los pendientes en economía, seguridad, salud, corrupción, impunidad y educación, han generado un malestar social que crece y polariza a la sociedad mexicana. Ya transcurrieron tres años de gobierno ya no vale la excusa de que la falta de resultados es culpa de sus antecesores o de sus adversarios.
La decepción de la necesidad de cambio no puede ser mayor, se ha traicionado a la izquierda y al progresismo por un gobierno, militarista, totalitario y conservador.
Nota final:
Aprovecho este espacio para desearles felices fiestas a cada uno de ustedes y avisarles que nos veremos en enero 9 para seguir en nuestra complicidad.
Gracias a quienes me inspiran.





