Comparto un breve recuento de las movilizaciones de docentes que se han registrado en México y en distintas ciudades del mundo durante la primera mitad del presente año, 2026.
Actualmente, los movimientos magisteriales se han dado, sobre todo, para demandar aumentos salariales, defender cambios favorables en las condiciones laborales y conseguir apoyos en recursos educativos ante los ajustes presupuestarios o las reformas educativas restrictivas. La conflictividad varía, según el contexto sociohistórico de cada nación, sin embargo, esta es alta en América Latina y en algunas ciudades de Europa.
En México, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), es la expresión viva de la resistencia de las y los docentes frente a las políticas públicas educativas federales de signo neoliberal. La CNTE se encuentra principalmente integrada por las secciones sindicales disidentes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y Zacatecas, entre otras. Esta organización sindical se ha pronunciado por realizar una huelga nacional indefinida, que daría inicio el 1 de junio de 2026.
Entre mayo y junio de este año, realizó de manera parcial un plantón cerca del Zócalo de la Ciudad de México (CDMX), que acompañó con marchas, bloqueos y diversas protestas en puntos de interés público como aeropuertos, oficinas de gobierno o estaciones de trasporte público (Metro). También realizó protestas en zonas cercanas a los estadios donde se lleva a cabo el mundial de futbol de la FIFA, (antes y después del 11 de junio de 2026). Las acciones de protesta de la CNTE incluyen la suspensión parcial o total de clases en escuelas públicas.
Las principales demandas se han concentrado este año y en 2025 en: aumentos salariales superiores al porcentaje ofrecido (9%), reforma al sistema de pensiones (Ley del ISSSTE 2007), rechazo a los términos establecidos en la reforma educativa de 2019, democracia sindical y mejoras laborales, entre otras. Aunque se han realizado mesas de negociaciones con el gobierno de Claudia Sheinbaum, el conflicto sigue latente y sin resolución plena.
Por otra parte, en Canadá se han registrado tensiones laborales continuas, especialmente en provincias como Ontario y Alberta (heredadas de conflictos de 2025). En Ontario, por ejemplo, se reportan negociaciones para contratos 2026-2030 con riesgo de huelgas tras expiración en agosto 2026. En la provincia de Alberta, se lucha en contra del uso de la cláusula “de omisión” por parte del gobierno, desde 2025, para terminar la huelga de alrededor de 51 mil maestros.
Las principales demandas, según los informes de prensa, se concentran en solicitud de aumentos a salarios, reducción del tamaño de clases (o disminución de la cantidad de estudiantes por profesora o profesor), beneficios laborales y respeto a derechos de negociación colectiva. También, en Canadá, las federaciones nacionales (como Canadian Teachers’ Federation) denuncian restricciones a huelgas.
Aunque hay negociaciones activas con los gobiernos provinciales, se han dado alertas sindicales, sin huelga nacional masiva reportada en la primera mitad de 2026, pero con alta tensión.
En Barcelona/Cataluña (España) los sindicatos como USTEC-STES (mayoritario), CGT e Intersindical, han protagonizado múltiples huelgas a lo largo del curso 2025-2026 (más de 20 jornadas). Entre ellas, destacan las huelgas del 9 de junio de este año.
Las y los docentes catalanes demandan mejoras salariales estructurales (rechazo a preacuerdo de pagos de alrededor de 400 euros en 4 años), reducción de ratios (o disminución de la cantidad de estudiantes por profesora o profesor), más personal, menos burocracia y cambios en el pacto educativo.
Las acciones de movilización en España se han concentrado en huelgas generales y parciales, manifestaciones públicas (con la visita papal a principios de junio en Barcelona, por ejemplo), rechazo mayoritario (65%) a preacuerdo al concluir una consulta docente; cierre de centros educativos, con afectaciones institucionales y al fin de cursos. Se reporta alta conflictividad en Cataluña. Hay anuncio de posibles huelgas tras rechazo al pacto.
En Francia, los sindicatos de docentes encabezaron huelgas parciales en marzo de 2026 y una huelga nacional el pasado 31 de marzo, con acciones registradas también en febrero. Hay rotundo un rechazo a los recortes de alrededor de cuatro mil plazas docentes para 2026-2027; contra el aumento de ratios/clases masificadas (también se pide disminución de la cantidad de estudiantes por profesora o profesor); protestas contra los salarios estancados, defensa de la educación pública y más recursos presupuestarios.
Las acciones en Francia se han traducido en huelgas nacionales/parciales (10-30% del total de las acciones de protesta, según diferentes fuentes), manifestaciones en París y otras ciudades. Huelgas por calor extremo también reportadas. Cierres de aulas, protestas contra presupuestos restrictivos; movilizaciones intersindicales activas contra “asfixia” del servicio público educativo.
En Argentina, hay manifestaciones docentes tanto en el nivel básico como en el universitario, con presencia de gremios provinciales. En el sur del continente americano, las acciones de resistencia han consistido en paros al inicio del ciclo lectivo 2026 (marzo), paros universitarios (mayo-junio) y medidas de protesta continuas. Se exige la reapertura de (comisiones) paritarias salariales, cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, en contra de la inflación y ajuste, así como rechazo a limitaciones a huelgas.
También se han dado paros nacionales/provinciales (80% acatamiento en algunos casos), marchas, tomas simbólicas. Paro de 72 horas o de una semana en universidades.
Afectación al inicio de clases en múltiples provincias y universidades públicas; riesgo para el ciclo lectivo. Conflictos salariales y de financiamiento extendidos por el país.
En Estados Unidos se reporta actividad sindical de docentes dispersa por distritos y estados; sin huelga nacional unificada reportada en 2026. Su lucha es por salarios dignos, condiciones laborales apropiadas y profesionales, fondos educativos, contra recortes o reformas presupuestales (esto varía por estado).
Hay negociaciones locales con posibles huelgas puntuales. En el país del norte, la lucha de las y los docentes se concentra en presupuestos escolares y contratos laborales. Disrupciones localizadas, conflictos en contratación/retención de docentes; tensión laboral moderada comparada con otros países; más énfasis en negociaciones colectivas estatales que en movilizaciones masivas nacionales en la primera mitad de 2026.
Como se puede ver, las luchas de resistencia y movilizaciones que hoy en día protagonizan las profesoras y los profesores en distintas ciudades del mundo, no solamente en México, no son fortuitas ni casuales, sino que tienen una raíz común en la puesta en operación, por parte de los gobiernos nacionales o locales, de políticas públicas educativas de corte neoliberal y tecnocrático.
En particular, los conflictos laborales en el ámbito de la educación pública, en México y en el mundo, son derivados de las precarias condiciones laborales e institucionales existentes; la desconfianza y el desinterés hacia los gremios magisteriales por parte de las autoridades; la privatización de segmentos o fases de los procesos educativos e institucionales; la falta de democracia sindical (como en el caso de México); y la carencia de voluntad política o de canales de comunicación o entendimiento para realizar negociaciones justas entre las representaciones de trabajadoras y trabajadores de la educación y los gobiernos.





