Alertan de posibles estallidos sociales en cárceles peruanas

Lima, 28 Feb (Notimex).- Las cárceles peruanas son un ?infierno?, con cuadros dantescos de los más de 50 mil internos que viven hacinados y que, en algún momento, podrían provocar estallidos con graves consecuencias, alertaron hoy politólogos.

El analista Friz Du Bois comentó que los penales peruanos fueron diseñados para albergar a la mitad de la actual población carcelaria, de 53 mil 971 personas, por lo que su saturación podría degenerar a corto plazo en un caos total.

El también director del diario Perú 21 aseguró que los funcionarios a cargo del sistema penitenciario de este país sudamericano hace años que están abandonados, por lo que cedieron su control a los delincuentes más avezados.

?Así, tenemos que los jefes de las bandas los usan como oasis (a los penales) para dirigir robos y secuestros sin ser acusados, mientras cobran por protección al resto de presidiarios?, recalcó.

Incluso, dijo Du Bois, ?no importa qué tan inhóspito sea el lugar donde está el penal, siempre será posible transar (con las autoridades penales)?.

?En realidad, es difícil pensar en un sector estatal más corrupto o que sea peor manejado que el penitenciario. Por tanto, debería ser radicalmente reformado?, comentó el analista peruano.

Señaló que, siendo sus necesidades tan apremiantes, el sistema carcelario peruano debería abrir sus puertas a la participación del sector privado mediante concesiones.

Lamentablemente, dijo Du Bois, ese no es el caso porque las autoridades peruanas, absurdamente, consideran que los penales sólo pueden ser administrados por una entidad estatal.

?Lo único claro es que los desafortunados presidiarios seguirán atrapados dentro del infierno al que están condenados debido a la pesada carga dogmática que arrastra el Ministerio de Justicia a cargo? de los penales, añadió.

El politólogo Carlos Basombrío denunció por su parte que la política carcelaria peruana se reduce a amontonar más gente en los reclusorios y por más tiempo.

A su juicio, esa situación da cuenta de la ceguera que impide tener una política de seguridad seria en materia carcelaria.

?Los datos son escalofriantes. En el año 2010 teníamos 45 mil 464 presos y en febrero de 2012 subieron a 53 mil 971, con una alta sobrepoblación penitenciaria?, alertó Basombrío.

El crecimiento exponencial de los presos en las cárceles y la precariedad de los recursos para su mantenimiento podría degenerar en una tragedia de grandes proporciones, alertó el experto.

NTX/JLC/JWN/DAS/

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