Centrará ataque a Irán entrevistas de Obama con Peres y Netanyahu

Jerusalén, 29 Feb (Notimex).- La posibilidad de un ataque a Irán será el epicentro de las entrevistas que el presidente estadunidense Barack Obama, sostendrá el domingo y lunes con su homólogo israelí, Simón Peres y el primer ministro, Benjamín Netanyahu.

Las diferencias entre ambas partes sobre si la opción militar es la única alternativa a estas alturas para convencer a Irán de que abandone la opción nuclear se dejaron notar en los últimos encuentros de alto nivel de los dos países.

Israela Oron, subasesora de Seguridad Nacional, consideró que "Estados Unidos e Israel dependen más que nunca el uno del otro, y Netanyahu sabe que cuando vaya a la Casa Blanca tendrá que llegar a un acuerdo con Obama porque es consciente de que no puede sorprenderle".

Los encuentros tendrán lugar con motivo de la conferencia anual que celebrará la próxima semana el principal lobby pro-israelí en el congreso de Estados Unidos y del Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel, (AIPAC, por sus siglas en inglés).

Los dos países coinciden en que el plan nuclear de Irán debe ser frenado y sometido a revisión internacional de la Agencia de Energía Atómica.

Sin embargo, divergen en que el primero considera que se ha agotado el tiempo para esperar a que las presiones diplomáticas y sanciones económicas tengan efecto, y opta ya por la acción militar, preferiblemente bajo el mando de Washington.

Por el contrario, Obama y sus asesores entienden que Irán no llegó todavía a la decisión estratégica de construir la bomba nuclear.

Por lo tanto, aún queda tiempo para ver si las recientes y duras sanciones económicas impuestas por la Unión Europea, y otros países aliados de Washington, convencen a Teherán de apartarse del camino que sigue hasta ahora.

Expertos explicaron en los últimos meses que la discrepancia entre las dos partes se reduce a una mera cuestión de tiempos.

Actualmente, con el enriquecimiento de uranio, Irán ha completado más de la mitad del trabajo para que el día que quiera construir la bomba lo pueda hacer en varios meses.

Los expertos señalaron que llegar al 3.0 por ciento de uranio enriquecido, lo necesario con fines energéticos, equivale al 60 por ciento del trabajo para enriquecerlo a 90 por ciento de una bomba como la de Hiroshima.

Llegar al 20 por ciento con fines médicos, objetivo declarado de Irán, equivale en palabras de los expertos al 80 por ciento del trabajo para llegar a la fisión nuclear de una bomba.

Israel no quiere arriesgarse a llegar a esta última circunstancia porque los servicios secretos podrían enterarse a posteriori y una vez con la bomba en su poder será imposible ya atacar los centros nucleares de Irán.

El diario Haaretz citó hace unos días a altos jerarcas estadunidenses que comentaron que Netanyahu está "furioso" porque Obama le ha puesto públicamente en el centro de las presiones internacionales para que no ataque convirtiendo a Israel en el "problema" y derivando la atención de lo que ocurre en suelo iraní.

En su viaje a Washington, donde contará con el apoyo del AIPAC, se espera que el primer ministro israelí endurezca su postura con Obama y le pida amenazas más tangibles que la mera declaración de "todas las opciones están sobre la mesa", aseguró a ese mismo diario un funcionario del gobierno israelí.

El deseo de Israel es que el presidente estadunidense anuncie públicamente que está preparando a sus fuerzas armadas para una acción militar en el caso de que Irán cruce ciertas "líneas rojas".

Petición que Estados Unidos difícilmente podrá aceptar sin provocar un estado general de pánico que cueste a las economías occidentales miles de millones de dólares en un incremento del petróleo.

En este contexto, funcionarios del gobierno israelí reconocen una seria falta de confianza entre Israel y Estados Unidos y dicen que se hacen grandes esfuerzos para garantizar que en la entrevista y posterior declaración conjunta no afloren diferencias.

El diario Haaretz argumentó que la desconfianza se arraiga también en que ambos creen que el otro está interfiriendo en sus asuntos internos al tratar de convencer a la opinión pública referente de sus propias posturas.

Obama ve que Netanyahu quiere a través de AIPAC y del Congreso forzarle a una opción militar que no desea, y el segundo le acusa de tratar convencer a la opinión pública israelí, a través de líderes locales, de que aún es pronto.

Para evitar problemas de este tipo, la víspera Netanyahu se reunió con Peres, que verá primero a Obama, para coordinar posturas y que ambos no salgan a la prensa con declaraciones que perjudiquen la del primer ministro.

NTX/JP/RMG/AES/

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