México.- Para seguir operando en Michoacán, y ya que lo habían dado por muerto, pues así jugó Nazario Moreno, “El Chayo”, aseguró el comisionado federal para la seguridad de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes.
En entrevista, dijo que el líder de los “Caballeros Templarios”, aprovechó el anuncio realizado por el Gobierno del panista Felipe Calderón, el 10 de diciembre de 2010, de que había fallecido.
“Posiblemente quedó herido y se le dio por muerto, siendo el mayor beneficiario él mismo, al estar en el anonimato, por lo que siguió con el juego”, señaló.
Dijo que ahora que se le realizó la necropsia, “El chayo” tenía “una placa grande en la cabeza. Posiblemente sí fue herido, pero a final de cuentas con el hecho de que no se haya recuperado el cuerpo y no se haya tenido una evidencia física importante, da pie a que ocurran este tipo de cosas”.
Los líderes de los grupos de Autodefensa Estanislao Beltrán, José Manuel Mireles, Hipólito Mora y el “Comandante Cinco”, han señalado que desde el 11 de diciembre de 2010, supieron que Moreno estaba vivo, e incluso pusieron como condición para el desarme de los comunitarios que las autoridades lo aprehendieran, tanto a él como a otros líderes de la organización criminal.
Castillo mencionó que a más de 3 años de que supuestamente el líder templario murió en un enfrentamiento con policías federales, “era un secreto a voces” que seguía vivo.
Dijo que no obstante las únicas pruebas que habían recibido eran los dichos de pobladores, retratos hablados e incluso “alguna fotografía muy de lejos” en la que se aseguraba que aparecía el presunto criminal.
“Tenía que vivir con un perfil muy bajo, tratando de pasar desapercibido”, porque la presencia de los elementos de seguridad del Estado ya era muy fuerte, explicó Castillo Cervantes.
“La verdad, no tenía margen para poder estar haciendo ahorita ningún tipo de fiesta”, señaló.
Sostuvo que parte de la estrategia de “El Chayo” fue esconder la cara y que fueran sus subalternos, Enrique “El Kike” Plancarte, y Servando Gómez, “La Tuta”, a quienes se conociera públicamente, “pero el que realmente tomaba las decisiones importantes o trascendentales era Nazario Moreno”, indicó.
Detalló que dieron con el capo gracias a acciones de inteligencia iniciadas el 4 de febrero, cuando se detuvo a una persona en posesión de armas y drogas, quien declaró estar al servicio de “El Chayo”.
El comisionado federal dijo que con la muerte de Nazario Moreno, conocido también como “El más loco”; de Dionisio Loya Plancarte, “El Tío”, y de Francisco Galeana Núñez, “El Pantera”, quien era el jefe de sicarios, ha permitido la disminución de las extorsiones en la Tierra Caliente y del temor entre los habitantes de esa región.


