Alejandro Solalinde no abandona actividades a favor de indocumentados

El responsable de la casa de migrantes "Hermanos en el Camino", el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, causó revuelo tras anunciarse que abandonaría su trabajo con los indocumentados que pasan por Ixtepec,

México, D.F.-  El sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, responsable de la casa de migrantes “Hermanos en el Camino” y coordinador de la Pastoral Social de Movilidad Humana de la Diócesis de Tehuantepec decidió apartarse de sus actividades públicas en favor de los inmigrantes.

De acuerdo con el portavoz del albergue de migrantes (ubicado en el municipio de Ixtepec, Oaxaca), Alberto Donis Rodríguez, el sacerdote decidió retirarse debido a que fue amenazado de muerte como consecuencia de su trabajo pastoral.

Sin embargo este retiro no significa que abandonará sus actividades a favor de los migrantes. 

Solalinde, fuera del albergue unos días

"Por razones de seguridad no puedo decir la fecha de su regreso", dijo Alberto Donis, quien señaló que antes de partir, Solalinde Guerra pidió a sus colaboradores que si llegan a atentar contra su vida, que ni muerto lo saquen del albergue.

"Antes de irse, nos dijo que si le pasa algo, él quiere que sea enterrado en el albergue, porque es su compromiso con los migrantes, en el sentido de que ni muerto saldrá del albergue", comentó Donis Rodríguez.

“Evitar un incidente mayor”

La opción de retirarse de las actividades públicas en favor de los migrantes del sureste de México y Centroamérica le ha sido sugerida constantemente por la Dimensión de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano, de la CNDH, de Amnistía Internacional y de las Brigadas Internacionales de Paz

Las amenazas, una constante

“Mientras los dirigía (a un grupo de inmigrantes) hacia el albergue, dos hombres desconocidos interceptaron a los migrantes y comenzaron a agredirles verbalmente; cuando intervino los dos hombres le insultaron y le amenazaron de muerte” indicó Alberto Donis al diario Excélsior.

“A fines de abril, Solalinde presentó una denuncia por amenazas de muerte ante el Ministerio Público. Durante el acto, el sacerdote afirmó que en poco más de un mes había recibido seis amagos de ese tipo”.

 

Con información de Excélsior y El Universal



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