Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política, informó que las comisiones del Senado de la República encargadas de analizar el proyecto de dictamen para reducir la jornada laboral semanal a 40 horas sesionarán el próximo martes 10 de febrero de 2026.
El legislador señaló que, de existir las condiciones, la iniciativa podría recibir trámite de primera lectura ese mismo día durante la Sesión del Pleno del Senado, lo que marcaría un paso clave en la ruta legislativa de la reforma laboral.
Ignacio Mier destaca consenso y descarta afectaciones a trabajadores afiliados al IMSS
Ignacio Mier subrayó que detrás de la iniciativa existe un intenso trabajo de análisis y conciliación, que incluyó reuniones con especialistas, académicos, empleadores y trabajadores, con el objetivo de no afectar los derechos adquiridos ni las conquistas laborales logradas durante los últimos siete años de la Cuarta Transformación, tal como ocurrió con la reforma en materia de outsourcing.
Agregó que uno de los principales criterios del proyecto es garantizar que no se vea afectada la planta productiva, la cual concentra a más de 23 millones de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), considerando que aproximadamente la mitad de ellos ya cuenta con una jornada laboral de 40 horas.
Asimismo, destacó que el dictamen ya cuenta con el consenso de los organismos integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y que la reforma beneficiará de manera directa a 13.5 millones de trabajadoras y trabajadores, tras la reunión sostenida entre el Grupo Parlamentario de Morena y el secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños López.
Reforma laboral de 40 horas será gradual y flexible, afirma Ignacio Mier
Ignacio Mier señaló que, una vez iniciada la discusión legislativa de las 40 horas, la oposición deberá reconocer los beneficios y alcances del proyecto, al tratarse de una reforma que no se ha modificado desde 1974 y que representa un avance histórico para los derechos laborales en México.
Asimismo, explicó que la propuesta es flexible, debido a la diversidad de la planta productiva del país, ya que no enfrentan las mismas condiciones un trabajador de una tienda departamental, un empleado de plataformas marítimas o un prestador de servicios turísticos.
El presidente de la Junta de Coordinación Política reiteró que la implementación será gradual, mediante el diálogo entre organizaciones sindicales y empleadores, para adecuarla a las características y giros específicos de cada empresa. Puntualizó que imponer esquemas rígidos, como dos días de descanso obligatorios, beneficiaría solo a ciertos sectores.



