Ceci Flores, fundadora de las Madres Buscadoras de Sonora, reveló que su salud ha empeorado en los últimos días y exigió a las autoridades que busquen a su hijo Alejandro.
Ceci Flores contó que, a pesar de su frágil estado y aunque sienta que “ya no pueda más”, no ha dejado de buscar a su hijo a once años de su desaparición en Los Mochis, Sinaloa.
“11 años en la lucha por encontrar a mi hijo me está cobrando factura en mi salud he estado muy enferma por muchos días y aún así no he dejado de caminar en su búsqueda, aunque sienta que ya no puedo más”.
Ceci Flores, presidenta y fundadora de Madres Buscadoras de Sonora
En torno a la búsqueda, señaló que ella misma entregó una carpeta de investigación completa sobre cada persona que participó en la desaparición de Alejandro, por lo que solo pide que se agilice su búsqueda.

“Yo les he hecho su trabajo”: Ceci Flores exige avances en la búsqueda de Alejandro
En un breve mensaje, la madre buscadora Ceci Flores dio a conocer que la búsqueda de su hijo Alejandro, desaparecido desde 2015, ha empezado a causar estragos a su salud.
Agregó que no lo ha dejado de buscar en todo este tiempo y dijo que ella se ha encargado de armar una carpeta de investigación sobre los responsables, la cual ya se encuentra en manos de la FGR y la Fiscalía de Sinaloa.
Sobre ese argumento, Ceci Flores hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum a movilizar a las autoridades; ya que, asegura, hasta ahora ella ha hecho el trabajo de investigación.
“Le pido Claudia Sheinbaum ponga a trabajar a las autoridades porque por 11 años yo les he hecho su trabajo”.
Ceci Flores, presidenta y fundadora de Madres Buscadoras de Sonora
En días previos, Ceci Flores había denunciado que, pese a los cientos de fichas de desaparición, las autoridades de Sinaloa no han mostrado avances en la búsqueda e investigación de desaparecidos.

Hijo de Ceci Flores desapareció hace 11 años en Los Mochis
Ceci Flores ha denunciado que la desaparición de Alejandro ocurrió sobre la carretera de Juan José Ríos, en Sinaloa, cuando fue privado de su libertad mientras se dirigía a su trabajo en Los Mochis acompañado de su jefe.
Según cuenta la madre, su hijo tenía 21 años cuando pasó todo, llevaba poco tiempo en Sinaloa y no tenía vínculos con organizaciones criminales; aunque pagó un rescate por él, no lo ha visto desde 2015.




