La relación entre Estados Unidos e Irán atraviesa un momento crítico, luego de que Donald Trump advirtiera que un conflicto “podría comenzar muy pronto” si fracasan los diálogos nucleares.

Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Medio Oriente con portaaviones y aviones de combate, mientras el vicepresidente J.D. Vance confirmó que la opción militar sigue activa.

Trump dio un plazo de dos semanas para que Irán detenga el enriquecimiento de uranio, lo que mantiene encendidas las alertas sobre un posible ataque.

Las alertas se encienden: Trump podría ordenar ataque contra Irán

La guerra entre Estados Unidos e Irán se tensa, luego de que se encendieran las alertas, pues se dice que Trump podría ordenar un ataque, mientras ya hay evidencia de un despliegue militar.

Ya que desde finales de enero, Estados Unidos había estacionado el portaaviones USS Abraham Lincoln en la región, además de que está previsto que el USS Gerald Ford se incorpore a las operaciones.

Según información de fuentes en anonimato, la presencia de estos barcos estadounidenses tienen una doble función, disuadir cualquier ataque contra los intereses estadounidenses y enviar una señal a Teherán sobre la gravedad de la situación.

Asimismo, Estados Unidos aumenta más la tensión pues también ha reforzado su capacidad en Medio Oriente con un despliegue de varios aviones militares de transporte, caza y reconocimiento en la región.

Trump será quien ordene un ataque a Irán

Ante la tensión y alerta, el vicepresidente J.D. Vance advierte que la opción militar por parte de los Estados Unidos en contra de Irán sigue activa; sin embargo, será Trump quien tenga la última palabra para ordenar un ataque.

“Esperamos no llegar nunca a ese punto, pero si lo hacemos, será el presidente quien decida”.

J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos

Por lo que el vicepresidente J.D. Vance expresó que el presidente Trump se reserva el derecho de reconocer cuando la diplomacia prácticamente haya terminado.

Ya que Trump ha fijado un “plazo de dos semanas”, pues el objetivo principal de Estados Unidos es impedir que Irán adquiera un arma nuclear, ya sea mediante la diplomacia o mediante otras opciones.

“El presidente ha establecido líneas rojas que las autoridades iraníes aún no están dispuestas a aceptar y a trabajar a través de ellas para resolver el asunto”.

J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos