El caso de Stefano Cremasco, empresario argentino nacionalizado mexicano, dio un nuevo giro tras confirmarse que permanecerá en prisión preventiva en Estados Unidos acusado del homicidio de su madre, Isabel Cicero Chávez.
Las autoridades de Florida lo investigan por homicidio en segundo grado, un delito que podría derivar en una severa condena si es hallado culpable.
Mientras avanza el proceso judicial, la defensa analiza diversas estrategias para explicar su conducta antes y después de los hechos ocurridos el 4 de septiembre de 2026.
Stefano Cremasco es acusado de homicidio en segundo grado; está en prisión preventiva en Estados Unidos
El empresario de argentina naturalizado mexicano, Stefano Cremasco, mató a Isabel Cicero Chávez, su madre, el 4 de septiembre; ahora enfrenta la prisión preventiva en Estados Unidos.
Momentos después del homicidio, el empresario ligado a Grupo Cambalache, llamó al 911 con ayuda de una repartidora de comida, para avisar de los hechos.
Ahora una jueza, ordenó que Stefano Cremasco sea investigado como el culpable del homicidio en segundo grado de su madre, al provocarle la muerte con un arma blanca.
Este hecho ha llevado a que Cremasco viva su proceso en prisión preventiva en el Centro Correccional Turner Knight en Miami, Florida, rechazando toda posibilidad de salir bajo fianza. Además de que hay orden de retención por el ICE debido a su estatus migratorio en el país.
El homicidio que el empresario del sector restaurantero cometió, lo podría hacer acreedor a una cadena perpetua o bien, la inscripción en el marco penal de delitos agravados con sanciones correspondientes a las leyes de Estados Unidos.
Defensa de Stefano Cremasco podría buscar defenderlo bajo estos tres argumentos
Según un análisis de MVS sobre los argumentos que la defensa de Stefano Cremasco podría tener, están estos tres:
- Conducta que tuvo post el homicidio, pues no huyó
- Solicitud de auxilio con la llamada al 911; habría tenido un choque emocional
- Colapso mental por estrés acumulado
Los analistas aseguran que el empresario ligado a Grupo Cambalache podría ser defendido bajo el argumento de no haber escapado tras el homicidio, aunque sí pudo hacerlo.
Asimismo, se sumaría la declaración de su esposa, quien argumentó que Cremasco vivía una fuerte etapa de estrés por la apertura de su restaurante Coconut Grove.
Por otra parte, se podría argumentar que vivió un choque emocional tras el homicidio, pues fue él quien pidió se llamara al 911 y permaneció hasta que ambulancia y policías confirmaron la muerte de su madre.

