La Organización Mundial de la Salud (OMS) cuestionó las modificaciones impulsadas por el gobierno de Donald Trump al esquema de vacunación infantil en Estados Unidos, al considerar que reduciría o retrasaría la aplicación de vacunas contradiciendo décadas de evidencia científica.
“Nos preocupa que los cambios recientes en la política de inmunización de Estados Unidos no estén alineados con décadas de evidencia”
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS
El organismo internacional señaló que las decisiones sobre vacunación deben sustentarse en evaluaciones científicas independientes y no en criterios políticos.
La advertencia de la OMS ocurre después de que la administración de Donald Trump redujera de 18 a 11 las enfermedades contempladas en el calendario federal de vacunación infantil.
¿Qué cambió Donald Trump del calendario de vacunación infantil?
Entre las vacunas que dejaron de tener una recomendación generalizada se encuentran las correspondientes a:
- Influenza
- COVID-19
- Hepatitis A y B
- Rotavirus
- Meningitis
Las vacunas
- Sarampión
- Paperas
- Rubéola
- Poliomielitis
- Tétanos
- Tos ferina (pertussis)
- Difteria
- Haemophilus influenzae tipo B (Hib)
- Enfermedad neumocócica
- Virus del papiloma humano (VPH/HPV)
- Varicela

Ahora, su aplicación dependerá en determinados casos del nivel de riesgo o de una decisión compartida entre médicos y padres.
La medida fue promovida por Trump junto con Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de Estados Unidos y conocido crítico de algunas políticas de vacunación.
La OMS advirtió que espaciar o reducir innecesariamente las dosis puede aumentar los riesgos para los menores, especialmente ante enfermedades prevenibles. La preocupación se suma al contexto de un importante repunte de casos de sarampión en Estados Unidos.
Además, la administración de Trump ha relacionado nuevamente las vacunas con el autismo, una asociación que ha sido descartada por numerosas investigaciones científicas; para la OMS, las políticas de inmunización deben mantenerse alineadas con la evidencia disponible y priorizar la protección de la población infantil.


