El Parlamento de Líbano aprobó este 11 de agosto de 2026 la eliminación de la pena de muerte, convirtiéndose en el primer país árabe en abolir oficialmente este castigo.
La reforma, respaldada por mayoría parlamentaria, sustituye las condenas capitales por cadena perpetua y trabajos forzados, tras más de dos décadas de moratoria en ejecuciones.
El ministro de Justicia, Adel Nassar, calificó la decisión como un “paso histórico” que refuerza el papel de Líbano como defensor de los derechos humanos, mientras Amnistía Internacional celebró la medida como un hito regional.
¿Qué cambia en Líbano tras eliminar la pena de muerte?
La reforma modifica las disposiciones del Código Penal libanés que contemplaban la pena capital y establece penas de prisión como sustitución.
De acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias de Líbano (ANN), los delitos cometidos antes de la entrada en vigor de la nueva legislación serán sancionados con cadena perpetua, mientras que las nuevas disposiciones contemplan la cadena perpetua agravada con trabajos forzados.
Con ello, los tribunales libaneses dejarán de tener la facultad de imponer la pena de muerte.
La aplicación de las nuevas penas, sin embargo, todavía plantea dudas sobre sus términos específicos, particularmente respecto a la forma en que se implementarán los trabajos forzados dentro del sistema penitenciario del país.
AP señaló que existen interrogantes sobre la implementación de la reforma debido, entre otros factores, a las limitaciones de recursos y al hacinamiento en las cárceles libanesas.
Nassar defendió la reforma y afirmó ante medios locales que Líbano “recupera su papel pionero en la región como defensor de los derechos humanos”.
El ministro también sostuvo que la abolición de la pena de muerte no debe interpretarse como una forma de clemencia hacia las personas condenadas.
“La privación de libertad no es clemencia”
Adel Nassar, ministro de Justicia de Líbano
Amnistía Internacional celebra la abolición de la pena de muerte en Líbano
Amnistía Internacional (AI) celebró la decisión del Parlamento libanés y la calificó como una victoria para los derechos humanos.
Heba Morayef, directora de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, señaló que la abolición representa un hito para Líbano y destacó que la justicia debe estar basada en los derechos humanos.
La organización también pidió a las autoridades libanesas garantizar la conmutación de todas las condenas a muerte y avanzar en la ratificación de tratados internacionales relacionados con la abolición de la pena capital.
Amnistía Internacional había señalado previamente que Líbano mantenía una moratoria sobre las ejecuciones, pese a que la pena de muerte continuaba contemplada en su legislación.
Con la aprobación de esta reforma, Líbano da un paso histórico en materia de derechos humanos y se convierte en el primer país del mundo árabe en eliminar oficialmente la pena de muerte.


