El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, generó polémica en la cumbre de la OTAN en Ankara al entregar como obsequio un revólver Gumsay .357 Magnum con munición activa a cada líder presente.
El gesto, vinculado a la promoción de la industria armamentista turca, fue recibido con incomodidad por varios mandatarios.
Mientras algunos, como Keir Starmer y Pedro Sánchez, optaron por desactivar y almacenar el arma, otros como Kyriákos Mitsotákis y Mark Carney decidieron donarla a museos militares, evitando conservarla personalmente.
Discusión armamentista sería la razón del revólver entregado por Turquía a líderes de la OTAN
Uno de los temas de la reunión de la OTAN en Ankara, Turquía, fue la industria armamentista; esta sería la única razón que justificaría el revólver de Erdogan.
El arma elegida para el regalo es el modelo Gumsay .357 Magnum, una pieza producida por la empresa estatal turca MKE en la década de 1990.
Es considerada la primera pistola tipo revólver producida en Turquía, de ahí que analistas piensen que Erdogan buscó promocionar la industria armamentística de su país ante la OTAN.
Pues Turquía se consolidó como el tercer exportador de armas cortas entre 2019 y 2024, con operaciones que alcanzan los 3 mil millones de dólares.
Por su parte, cada revólver regalado cuenta con una caja de madera con los logotipos de Turquía y la OTAN, así como el nombre del destinatario grabado en el cañón.
Además, fue entregado con una carta y documentos oficiales para ayudar a los mandatarios en los controles de exportación fronterizos.
Líderes de la OTAN no saben qué hacer con el revólver entregado por Turquía
La recepción del revólver entregado por Turquía tuvo recepciones mixtas por parte de los líderes de la OTAN, que no saben qué hacer con el mismo.
Keir Starmer, primer ministro de Inglaterra, decidió dejar el revólver en Turquía para que sea inutilizado, y posteriormente sea enviado a tierras británicas.
En España, el revólver entregado a Pedro Sánchez será desactivado, inventariado y almacenado por el Ministerio del Interior.
Mientras que el primer ministro griego, Kyriákos Mitsotákis, donará la pieza a un museo militar; lo mismo que el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Básicamente, ninguno de lo líderes de la OTAN conservará como tal el regalo de Erdogan.



