trumDonald Trump, presidente de Estados Unidos, tendría un nuevo polémico plan entre manos, debido a que en redes sociales reveló sus intenciones por cambiar el nombre de Nuevo México.
Fue por medio de una publicación que hizo en su perfil de la plataforma digital Truth Social, que el mandatario estadounidense mostró que lo que quiere es renombrar al estado como Nuevo América.
Cabe destacar que el presidente de Estados Unidos ya ha impulsado otras medidas del estilo, pues en meses anteriores firmó una orden ejecutiva para cambiar el nombre del Golfo de México al Golfo de América.

Donald Trump propone cambiar el nombre de Nuevo México
El 6 de septiembre de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió rebautizar el estado de Nuevo México como “Nueva América” mediante un gráfico publicado en su red social Truth Social.
La publicación consistió únicamente en la imagen de un mapa donde el nombre de “México” aparecía tachado con una línea roja y reemplazado por la palabra “América”, sin que el mandatario añadiera un solo texto o comentario.

En el mapa difundido por Donald Trump tampoco se incluyó ninguna explicación adicional, declaración formal ni propuesta que acompañara al cambio gráfico presentado en la plataforma.
Debido a lo anterior, hasta el momento no existe un decreto oficial, ni una orden ejecutiva y tampoco un trámite legislativo en curso que tenga el objetivo de modificar la denominación legal de la entidad estadounidense.
Donald Trump ya rebautizó un territorio durante su gobierno
El intento de Donald Trump por cambiar el nombre de Nuevo México para rebautizarlo como Nuevo América, coincide con acciones previas en las que concretó la modificación de una importante denominación.
Lo anterior debido a que el 20 de enero de 2025, firmó una orden ejecutiva para rebautizar el Golfo de México como “Golfo de América” dentro de todos los registros cartográficos y documentos de su gobierno federal.
La medida unilateral instruyó al Consejo de Nombres Geográficos de Estados Unidos a modificar la denominación en los mapas oficiales, argumentando un esfuerzo por destacar la relevancia geográfica y soberana de la nación.
Ante ello, el gobierno de México rechazó la modificación al aclarar que la disposición estadounidense carece de validez jurídica global y no altera la denominación histórica reconocida por la Organización Hidrográfica Internacional.
Debido a lo anterior, la masa de agua compartida entre México, Estados Unidos y Cuba mantiene su nombre original en la cartografía internacional, limitando el cambio de nomenclatura solo a plataformas y dependencias estadounidenses.


