Halloween: The Game tenía una misión complicada: llevar el terror de la película de John Carpenter de 1978 a un videojuego multijugador sin convertir a Michael Myers en un asesino genérico.

Es poreso que IllFonic apuesta por una experiencia asimétrica de uno contra cuatro, donde un jugador controla al icónico asesino mientras el resto intenta sobrevivir en Haddonfield.

La propuesta tiene buenas ideas: la ambientación, la música y la iluminación consiguen recrear buena parte de la identidad visual de la cinta original en Halloween: The Game, mientras que las mecánicas de Michael buscan recuperar su particular forma de acechar a sus víctimas.

Sin embargo, el lanzamiento de Halloween: The Game también llega acompañado de bugs, problemas de inteligencia artificial, controles poco precisos y algunos tropiezos de rendimiento que terminan restándole fuerza a una experiencia que podría haber sido mucho más aterradora.

Esta es nuestra reseña de Halloween: The Game en 5 puntos:

  1. Halloween: The Game recrea muy bien la atmósfera de la película
  2. Jugar como Michael Myers es divertido, aunque sus controles necesitan trabajo
  3. El multijugador asimétrico es el verdadero corazón de Halloween: The Game
  4. La campaña de Halloween: The Game se siente más como un tutorial
  5. Los bugs y problemas técnicos empañan el regreso de Michael Myers
Halloween: The Game

Halloween: The Game recrea muy bien la atmósfera de la película

Si hay un apartado en el que Halloween: The Game sabe exactamente lo que quiere hacer, es en su ambientación.

IllFonic reconstruye Haddonfield como un escenario donde una casa aparentemente normal puede convertirse en el lugar de una emboscada. Las calles residenciales, los interiores, la iluminación nocturna y los espacios abiertos consiguen trasladar al videojuego esa sensación de vulnerabilidad que hizo famosa a la película de 1978.

La música también juega un papel fundamental en Halloween: The Game, pues el tema asociado a Michael Myers y el diseño sonoro ayudan a generar tensión incluso cuando no está ocurriendo nada particularmente violento. De hecho, la iluminación y el sonido son dos de los elementos que más destacan.

Además, Halloween: The Game consigue algo importante para cualquier adaptación: no necesita llenar cada segundo de acción para recordar que Michael está cerca. Caminar por Haddonfield mientras sabes que el asesino puede estar observándote resulta más efectivo que convertir cada encuentro en una pelea.

Halloween: The Game

Jugar como Michael Myers es divertido, aunque sus controles necesitan trabajo

Controlar a Michael Myers debería ser uno de los mayores atractivos de Halloween: The Game, y en buena medida lo consigue.

El asesino no está diseñado como un personaje veloz que corre detrás de sus víctimas. Su fortaleza está en el sigilo, la persecución y la capacidad de aparecer cuando los supervivientes menos lo esperan. Sus habilidades permiten localizar víctimas, aprovechar la oscuridad y acercarse a ellas para ejecutar diferentes ataques.

El problema es que la intención no siempre se traduce bien a los controles, pues manejar a Michael en Halloween: The Game puede sentirse torpe, especialmente al intentar realizar acciones sencillas durante una persecución.

La sensación es particularmente evidente cuando el juego de Halloween: The Game exige precisión, porque la tensión que debería producir una persecución puede convertirse rápidamente en frustración.

Es una lástima porque, cuando las mecánicas funcionan, jugar como Michael Myers sí resulta satisfactorio. Acechar desde las sombras, apagar las luces y esperar el momento adecuado para atacar captura mucho mejor al personaje que simplemente darle velocidad adicional.

Halloween: The Game

El multijugador asimétrico es el verdadero corazón de Halloween: The Game

El gran atractivo de Halloween: The Game está en su multijugador asimétrico.

Las partidas enfrentan a Michael contra un grupo de civiles que deben sobrevivir, encontrar rutas de escape, alertar a la policía, buscar recursos y ayudar a otros habitantes de Haddonfield. No se trata simplemente de correr hasta una puerta mientras el asesino persigue al grupo.

Los mapas funcionan como pequeños mundos abiertos y permiten utilizar diferentes estrategias, y para Michael, el objetivo es aprovechar el entorno, acechar y eliminar a los residentes. Para los supervivientes, la clave está en colaborar y administrar los recursos disponibles.

Y aquí aparece una de las mejores características del juego: es mucho más divertido con amigos.

Cuando todos colaboran, una partida en Halloween: The Game puede convertirse en una auténtica película de terror interactiva.

El problema llega cuando dependes de jugadores desconocidos, pues la coordinación se vuelve mucho más complicada y una partida que debería ser tensa puede transformarse en una sucesión de decisiones poco inteligentes.

Aun así, el multijugador tiene suficiente potencial para mantener entretenidos a los aficionados al género si IllFonic continúa ampliando mapas, personajes y contenido.

Halloween: The Game

La campaña de Halloween: The Game se siente más como un tutorial

La campaña individual es una de las ideas más interesantes de Halloween: The Game, pero también una de sus oportunidades perdidas.

El modo historia permite revivir acontecimientos relacionados con la película original y ponerse en la piel de Michael Myers. La campaña funciona como una introducción a las mecánicas y ayuda a conocer los controles antes de entrar al multijugador.

El problema es que se siente demasiado como eso: un tutorial glorificado en Halloween: The Game.

La fidelidad al material original está ahí, pero el gameplay no siempre consigue acompañarla. La dificultad puede resultar frustrante y algunos problemas de control o inteligencia artificial se vuelven más evidentes precisamente porque el jugador está solo.

Esto provoca una contradicción curiosa: Halloween: The Game cuenta con una campaña que parece querer ser una experiencia narrativa, pero termina funcionando principalmente como una puerta de entrada al multijugador.

Es una pena porque el universo de Halloween tiene suficiente material para construir algo mucho más ambicioso.

Halloween: The Game

Los bugs y problemas técnicos empañan el regreso de Michael Myers

Aquí está el mayor problema de Halloween: The Game: el juego necesita pulirse.

Durante los primeros días de acceso anticipado y lanzamiento de Halloween: The Game, se han reportado problemas de rendimiento, bugs, errores de inteligencia artificial, fallos de interacción y comportamientos extraños de personajes.

Algunos usuarios señalaron problemas que podían bloquear el progreso de capítulos, además de pop-in y errores de localización; también hubo quejas sobre problemas técnicos y una experiencia irregular, aunque la gravedad de estos inconvenientes puede variar dependiendo de la plataforma y de las condiciones de cada partida.

Y, como si Michael Myers no tuviera suficiente trabajo, el juego de Halloween: The Game tuvo que eliminar rápidamente uno de sus minijuegos más polémicos.

La mecánica permitía que dos personajes obtuvieran una bonificación después de completar un minijuego dentro de un armario, pero IllFonic descubrió un problema que permitía que personajes de refuerzo participaran en él. El estudio reconoció que se trató de un “grave descuido” y retiró la función mediante un parche.

Eso no define por sí solo a Halloween: The Game, pero sí refuerza una sensación general: el juego salió antes de estar completamente afinado.

Halloween: The Game

¿Vale la pena jugar Halloween: The Game?

Sí, pero con reservas, pues Halloween: The Game tiene una base bastante sólida y, sobre todo, entiende qué hace especial a Michael Myers. No intenta convertirlo en un asesino de acción; apuesta por el acecho, la oscuridad y la tensión.

Su recreación de Haddonfield es uno de sus mayores aciertos y el multijugador puede ser muy entretenido cuando se juega con amigos.

Sin embargo, los controles, la inteligencia artificial, los bugs y una campaña individual que no termina de despegar en Halloween: The Game y hacen que la experiencia se sienta incompleta existiendo una diferencia importante entre el potencial del juego y su estado actual.

Halloween: The Game no es el regreso perfecto de Michael Myers al videojuego, pero tampoco es un desastre. Es una propuesta con una identidad clara que necesita tiempo, parches y contenido para convertirse en lo que podría ser.

Para los fans de Halloween y de los juegos de terror asimétrico, Halloween: The Game vale la pena tenerlo en el radar. Para quienes esperaban un lanzamiento completamente pulido, quizá sea mejor esperar a que IllFonic termine de limpiar las telarañas de Haddonfield.

Halloween: The Game