Ante los distintos escenarios meteorológicos que enfrenta el país, Regiomontana de Construcción y Servicios (RECSA) señala que el manejo del agua pluvial puede ir más allá de conducirla y desalojarla durante una tormenta.

Humberto Armenta González, presidente del Consejo de Administración de RECSA, plantea incorporar mecanismos para captar, almacenar, tratar y aprovechar el agua de lluvia, de acuerdo con las condiciones de cada territorio.

RECSA propone aprovechar el agua de lluvia ante las inundaciones

El planteamiento ocurre ante los pronósticos de lluvias fuertes a muy fuertes en distintas regiones de México durante los primeros días de septiembre. De acuerdo con la información citada del Servicio Meteorológico Nacional y la Conagua, estas condiciones están relacionadas con diversos fenómenos meteorológicos, entre ellos el monzón mexicano, canales de baja presión, circulaciones ciclónicas, vaguadas y ondas tropicales.

La variabilidad del clima genera necesidades diferentes para la infraestructura hídrica. Mientras las precipitaciones intensas pueden provocar escurrimientos e inundaciones, otros periodos pueden estar marcados por una menor disponibilidad de agua.

Por ello, RECSA plantea complementar las obras hidráulicas convencionales, como drenajes, colectores, plantas de tratamiento y reservorios, con alternativas que permitan retener temporalmente parte del agua pluvial.

Entre estas soluciones se encuentran los parques inundables, zonas de infiltración, corredores ecológicos y superficies permeables, que pueden favorecer la absorción del agua en el subsuelo y disminuir la presión sobre los sistemas urbanos de drenaje.

RECSA propone captar y aprovechar el agua de lluvia ante inundaciones

Infraestructura hídrica también puede captar y almacenar agua

Desde esta perspectiva, la gestión del agua de lluvia puede cumplir diferentes funciones durante el año y no concentrarse únicamente en el desalojo del recurso durante una tormenta.

La captación, almacenamiento y tratamiento del agua pluvial permitirían considerar este recurso dentro de una estrategia más amplia de administración hídrica, particularmente en territorios donde se combinan riesgos de inundación con periodos de menor disponibilidad.

RECSA señala que la planeación de infraestructura puede asumir así un enfoque preventivo, mediante inversiones en drenaje, abastecimiento, saneamiento y protección contra inundaciones, complementadas con soluciones basadas en la naturaleza.

El planteamiento busca que las ciudades cuenten con infraestructura capaz de responder a distintos escenarios meteorológicos y que, además de conducir el agua durante las lluvias, pueda contribuir a su aprovechamiento cuando las condiciones lo permitan.