Alma Rosa Rojo Medina, activista buscadora y fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, narró el atentado sufrido el sábado 29 de agosto en Culiacán, Sinaloa, y señaló que no se lo explica porque “no dije nada malo”.
“Se puso de frente y empezó a disparar. Yo llevaba a mi nietecita de siete años… lo único que hice fue que la cubrí… yo no entiendo por qué, yo había tenido una entrevista dos días antes… no dije nada malo… nadamás comenté lo de la exhumación…”
Alma Rosa Rojo. Activista buscadora
La buscadora señaló durante el programa de Ciro Gómez Leyva en Grupo Fórmula que lo único que dijo en entrevistas recientes es que se frenó la exhumación en el panteón 21 de marzo de Culiacán y pidió a la gobernadora entrante, Graciela Domínguez Nava, se reanuden los trabajos.
Alma Rosa Rojo narra ataque directo en Culiacán
Alma Rosa Rojo dejó ver que el ataque en su contra fue directo debido a que el sicario no medió palabra y apuntó directamente al auto cuando salía a recoger unas playeras para una manifestación.
Al parecer el auto las estaba “cazando” debido a que al verlas dio vuelta en “U” para atacarlas cuando salían por calles cercanas a su vivienda.
El carro en el que viajaba Alma Rosa Rojo era manejado por su hija, ella iba de copiloto y llevaban a sus dos nietas.
Una de ellas se resguardo en la parte trasera y otra más la cubrió Alma Rosa con su propio cuerpo.
Alma Rosa Rojo aún tiene una bala en su cuerpo
Alma Rosa Rojo se encuentra en su casa y sufre los dolores de la bala que aún tiene incrustada en la espalda a pesar de haber pasado algunas horas en un hospital.
Dijo que los médicos no la han podido extraer ya que necesitan quede “estacionada” para evitar afectar órganos.


