José Luis ‘N’, dueño de Crematorio Plenitud, obtuvo un amparo y quedó libre en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Un juez federal ordenó su liberación pese al hallazgo de 386 cuerpos sin incinerar; la Fiscalía General del Estado ya busca apelar esta decisión.
Dueño de Crematorio Plenitud quedó en libertad luego de que obtuvo un amparo
La tarde del viernes 13 de febrero, el Juez Séptimo de Distrito, Luis Eduardo Rivas Martínez, concedió un amparó a José Luis ‘N’, dueño de Crematorio Plenitud.
El hombre quedó en libertad tras ser detenido el 1 de julio del 2025, luego de que se encontraron los cuerpos sin incinerar dentro del Crematorio Plenitud.

El juez federal determinó que los hechos imputados no constituyen un delito grave, sino faltas administrativas, por lo que ordenó su liberación y la cancelación de la vinculación a proceso.
Según informes, el juez determinó que no se acreditaron los elementos necesarios para mantener el proceso por delitos relacionados con el manejo indebido de restos humanos.
La Fiscalía de Chihuahua impugnará la resolución al considerar que el caso sí configura dicho delito y posibles infracciones a la Ley General de Salud.
La decisión judicial ha generado protestas e indignación pública y es que se ha calificado el fallo como una burla a las víctimas y justicias.
Tras darse a conocer la liberación del dueño del Crematorio Plenitud, grupos de familiares afectados emitieron comunicados y cartas abiertas expresando su rechazo y profundo dolor.
Luego de la liberación del dueño del crematorio Plenitud, familias afectadas temen que pueda salir del país y así evadir la justicia.
¿Por qué había sido detenido el dueño del Crematorio Plenitud?
En junio de 2025, autoridades localizaron los 386 cuerpos apilados y en condiciones insalubres en varias áreas del Crematorio Plenitud.
Esto luego de que recibieron un reporte por olores fétidos y la presencia de un cadáver en un vehículo fúnebre.
Los cuerpos no habían sido incinerados, pese a que las familias habían pagado por ese servicio.
Algunos restos estaban tan deteriorados que la identificación se volvió un proceso extenso y complicado para todas las familias afectadas.
A inicios de este 2026, alrededor de 200 cuerpos habían sido identificados y poco más de 170 familias habían sido notificadas.
El proceso ha requerido análisis forenses, cotejo de huellas, revisión de documentación y pruebas genéticas.
Además, al menos 123 familias presentaron denuncias por fraude, al señalar que recibieron urnas con materiales distintos a cenizas humanas.







