El influencer Luis Castillejas, mejor conocido como El Temach, fue exhibido en la “Mañanera del Pueblo” por tergiversar la Ley Valeria, aprobada el 28 de febrero de 2026.

“Vigilar, seguir u hostigar, genera temor fundado y/o afecta estabilidad emocional de la víctima. Hablar a una mujer no es delito; el acoso y intimidación sistemática sí lo son”

Detector de mentiras de la mañanera

Durante su podcast aseguró que Ley Valeria tipifica como delito “hablarle a una mujer” o “voltearla a ver”, lo que fue desmentido en la sección Detector de Mentiras.

La Ley Valeria sanciona el acecho, definido como un patrón de conducta reiterado y persistente que altera la tranquilidad e intimidad de las mujeres.

¿Qué dijo el Temach sobre la Ley Valeria?

Mediante su podcast, Luis Castillejas, mejor conocido como El Temach, aseguró que aunque la intención de la Ley Valeria es buena, está mal hecha.

Y es que la reforma abarca cualquier tipo de interacción, es decir, se castiga por el simple hecho de hablarle a una mujer.

“Es una ley que pasaron a México, donde ya es ilegal hablarle a un mujer, establecer cualquier tipo de contacto con una mujer sin su consentimiento explícito. Cualquier contacto es redes sociales, mensajes...“

El Temach

Incluso, el influencer -de 40 años de edad- aseguró que la Ley Valeria sirve para que los hombres no puedan voltear a ver a una mujer.

Declaraciones que ya fueron desmentidas. Esta ley castiga el acecho, el cual ocurre a través de:

  • Vigilancia y persecución constante
  • Observación y monitoreo de movimientos
  • Insistencia constante en establecer una comunicación forzada

Debido a que estas acciones alteran la tranquilidad, intimidad y vida cotidiana de una persona, se considera un delito.

El dictamen aprobado plantea sanciones de 2 a 4 años de prisión, además de multas que pueden alcanzar hasta 400 días de salario.

La iniciativa surgió tras el caso de Valeria Macías, una profesora que sufrió acecho en 2017 por parte de uno de sus alumnos.

Ante el temor por su vida, recurrió a autoridades para interponer una denuncia; sin embargo, le dijeron que no existía un delito específico que frenara y castigara la conducta de su acechador.