Con la promesa de combinar dos de los mayores temores del cine, los accidentes aéreos y los ataques de tiburones, Impacto Mortal llega a las salas de cine como una propuesta de supervivencia dirigida por Renny Harlin.

La película Impacto Mortal apuesta por un ritmo constante, escenas de tensión bajo el agua y un elenco encabezado por Aaron Eckhart y Ben Kingsley, aunque su historia difícilmente sorprende.

Impacto Mortal apuesta por la tensión, pero cae en los lugares comunes del género

Impacto Mortal sigue a un vuelo comercial entre Los Ángeles y Shanghái que, tras una explosión a bordo, debe realizar un aterrizaje de emergencia sobre el océano.

Lo que parecía ser una oportunidad para sobrevivir se convierte en una carrera contra el tiempo cuando los pasajeros descubren que los restos del avión están rodeados por tiburones, obligándolos a enfrentar un peligro aún mayor.

Uno de los mayores aciertos de Impacto Mortal es su primera mitad, pues Harlin sabe construir secuencias de suspenso con espacios inundados, compartimentos que se colapsan y un grupo de sobrevivientes que debe colaborar para escapar antes de que la aeronave termine de hundirse.

Impacto Mortal

La combinación entre cine de catástrofes y terror acuático funciona mejor de lo esperado y ofrece varios momentos de auténtica tensión.

Sin embargo, conforme avanza la historia de Impacto Mortal, el guion recurre a personajes estereotípicos, decisiones poco creíbles y giros fáciles que restan fuerza al conflicto.

Aunque las escenas con tiburones cumplen su objetivo de mantener el entretenimiento, Impacto Mortal termina siendo tan predecible como espectacular, en donde su principal fortaleza está en la acción, mientras que su narrativa resulta convencional.

En conjunto, Impacto Mortal es una opción recomendable para quienes disfrutan del cine de supervivencia sin buscar una historia compleja. No reinventa el género, pero entrega 106 minutos de tensión, criaturas marinas y entretenimiento suficiente para pasar un buen rato en la pantalla grande.