La maquinaria de remakes de Disney regresa este año con la versión live action de Moana, película considerada un clásico moderno que fuera lanzada en 2016.
Si bien Disney lo hace bien a secas con el live action de Moana, este nos regresa al debate de lo necesario de estos remakes y su calidad general.
Aquí tienes nuestra reseña de 5 puntos:
- Moana agrega muy poco a la historia de hace 10 años
- Visualmente Moana cumple
- La puesta en escena de Moana flaquea un poco
- Las actuaciones de Moana sorprenden
- El remake de Moana se siente innecesario
Moana live action agrega muy poco a la historia de hace 10 años
El primer problema llega desde la trama de la película, pues Moana agrega muy poco a la historia de hace 10 años, siendo casi en su totalidad la misma aventura.
Aquí vemos a Moana, una joven que abandona su isla luego de que su pueblo comienza a sufrir una serie de desgracias derivadas del ascenso de la oscuridad por un evento del pasado.
Así se embarcará en una misión para restaurar el corazón de un antiguo ser conocido como Te Fiti, con la ayuda de Maui, un semi dios del océano que está fuertemente ligado a todo lo que está sucediendo.
Si bien se hacen algunos ajustes para el formato live action, así como para la audiencia, en realidad la novedad es poca. Si tienes presente la obra de hace una década, aquí no habrá nada interesante para ti.

Visualmente, Moana live action cumple
Mientras que la película animada destaca por su estética, en este caso visualmente Moana live action cumple, debido a ciertas decisiones que ya son normales en estos remakes.
En general, hay una pérdida de color con respecto a la obra original, lo que hace que el CGI carezca de profundidad y peso cinematográfico en varias secuencias importantes.
Lo que crea un desbalance evidente entre los elementos reales y los generados por computadora, haciendo que en esos momentos pierda su esencia orgánica.
Con pasajes que incluso parecen más cinemáticas de videojuego de hace una generación, que una obra de alto presupuesto de Disney.

La puesta en escena de Moana live action flaquea un poco
Siguiendo con lo anterior, la puesta en escena de Moana live action flaquea un poco, pues mantiene los vicios de otros live action de Disney.
Si bien la película destaca cuando la historia se desenvuelve en locaciones, no pasa lo mismo cuando se ve hecha en un estudio con pantalla verde, lo que genera una saturación del CGI anteriormente mencionado.
Varias escenas se ven falsas debido a que los únicos elementos reales son los protagonistas, y el resto del entorno es generado de manera artificial.
Lo cual crea el efecto contrario al esperado, pues en lugar de que la acción se vea real y los elementos fantásticos no desentonen, se nota en ocasiones que todo es falso, pasando a ser una película animada en lugar de un live action.

Las actuaciones de Moana live action sorprenden
Curiosamente, lo que mantiene a flote la película es su elenco, pues las actuaciones de Moana live action sorprenden debido a la gran química entre Catherine Lagaʻaia y Dwayne Johnson.
Catherine Lagaʻaia, de 19 años, hace una actuación cumplidora; nada del otro mundo, pero exacta que cubre perfectamente con lo que se esperaría de la versión real de Moana, gracias a su gran carisma.
Dwayne Johnson, de 54 años, nos da un Maui divertido, que si bien es “La Roca haciendo de La Roca” una vez más, esto queda perfecto con el personaje y lo que representa.
Lamentablemente, no se puede obviar esa peluca terrible y efectos de CGI cuestionables para amplificar el físico de The Rock, que hacen que se vea ridículo; siendo más un distractor que otra cosa.

El remake de Moana se siente innecesario
En general, el remake de Moana se siente innecesario, aunque ya pasaron 10 años de la película original; apenas en 2025 se tuvo una segunda entrega animada, lo que demuestra la vigencia de dicha versión.
Se trata de una franquicia relativamente joven cuyo tratamiento live action no parece empatar con lo que se suponía era la idea original, que es revitalizar los clásicos animados de Disney.
En este caso no hay nada que renovar, pues Moana y compañía no han perdido vigencia en esta década.
Convirtiendo a este remake en un mero ejercicio de recaudación de taquilla en lugar de una propuesta artística.

¿Vale la pena Moana live action?
Moana deja en claro que los remakes live action de Disney no son nada espectaculares en este momento; si bien empezaron de manera interesante, actualmente su calidad es apenas si regular.
Aunque Moana es genuinamente entretenida y divertida, gracias en gran parte a la química del dúo protagonista, en realidad no te agrega nada si es que ya viste la original.
De hecho, ese es el punto Si no has visto Moana en estos 10 años, el live action te dará un buen rato de esparcimiento y se le pueden perdonar sus errores. Pero si conoces la original a la perfección, aquí no hay nada interesante.
Debido a que no tiene ni una justificación temporal ni una propuesta estética visual que justifique su existencia en este momento.




