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Aprobaron sin cambios la Reforma Eléctrica; por llevar a cabo un capricho, solo demuestra su ceguera al gran daño que le harán a México.

Senadores de Morena y PT son agachones

No tienen el valor ni siquiera de escuchar, ni de querer enfrentar las verdades de lo que pueda decir la sociedad civil o los expertos. 

Aprobaron sin cambios la Reforma Eléctrica en las comisiones en el Senado, donde se supone se deben discutir las leyes, iniciativas y cambios para saber si son lo óptimo para el país.

La pasaron sin cuestionar nada. Ni siquiera permitieron el “parlamento abierto” para permitir a los expertos y ciudadanía participar y dar su opinión. Si en algún momento alguien pensó que la Reforma Eléctrica podía tener un viso positivo al conocer la negativa absoluta de morena, se descubre un nuevo viso que va más allá de la ley.

Los senadores de morena y del PT son agachones. No hay otra forma de exponerlo. Porque si con su actitud quisieron demostrar lealtad, se han equivocado. No le deben lealtad a un capricho anacrónico del presidente y de Manuel Bartlett, director general de la CFE.

Su necedad obcecada no estima al cerrar la oportunidad de escuchar a expertos y conocer los verdaderos alcances de lo que aprobarán el jueves. No han escatimado votos para demostrar que poco les importa el conocimiento de los expertos.

Afectaciones al Medio Ambiente

Su apuesta de olvidar a sus votantes, al mismo país, por llevar a cabo un capricho, solo demuestra su ceguera al gran daño que le harán a México. La propuesta de retornar a la quema de combustóleo y de carbón es un mal al medio ambiente y ante todo, a la salud de todos los mexicanos.

La decisión de los senadores de Morena/PT evidencia su desprecio por el debate, no saben escuchar, ni dialogar. No saben y tampoco quieren aprender. No solo envían a México en un retroceso energético de décadas. También dan marcha atrás en el proceso de integrar a los expertos a la creación de una mejor legislación. Demuestran con ello que para ellos, el escuchar a la ciudadanía es tan solo una pérdida de tiempo.

Los senadores que obviaron la necesidad de atender otra opinión basada en el conocimiento y la experiencia, los retrata de cuerpo entero, son unos agachones a las órdenes giradas desde Palacio Nacional. Pasaron de ser los senadores, los representantes de la nación a ser simples, oscuros y pronto olvidados agachones.