La búsqueda de vida en Marte dio un nuevo paso gracias al rover Perseverance de la NASA, que identificó señales químicas y estructuras geológicas que podrían estar relacionadas con antiguos microorganismos; sin embargo, los científicos insisten en que todavía no existe evidencia concluyente de vida microbiana en el planeta rojo.

El hallazgo cobra relevancia tras la publicación de un estudio en Science Advances (DOI: 10.1126/sciadv.adx0047), que reconstruye la intensa historia de impactos de meteoritos que sufrió Marte hace más de 4 mil 400 millones de años, modificando repetidamente sus condiciones ambientales y su potencial habitabilidad.

NASA detecta posibles indicios de vida microbiana, pero aún no hay pruebas definitivas

La investigación concluyente de la NASA es que Marte no fue un mundo estable tras su formación inicial, pues los grandes impactos continuaron durante más tiempo del estimado, alterando la temperatura, la atmósfera y la presencia de agua líquida en la superficie.

Esto implica que la ventana temporal para el desarrollo de vida microbiana en Marte pudo ser más corta o compleja de lo que se creía, según revela este nuevo estudio.

Al mismo tiempo, esos eventos en Marte según contó la NASA, actuaron como un arma de doble filo: pudieron esterilizar regiones enteras, pero también generar calor subterráneo, agua líquida temporal y reacciones químicas favorables para la aparición de microorganismos.

Marte

Por ello, la NASA concentra sus esfuerzos en zonas como el cráter Jezero de Marte, donde antiguos sedimentos lacustres podrían haber protegido biofirmas durante miles de millones de años.

Perseverance busca moléculas orgánicas, minerales formados en presencia de agua, posibles microfósiles y firmas isotópicas compatibles con procesos biológico en Marte; no obstante, los especialistas subrayan que ninguna señal aislada bastará para confirmar vida en Marte.

La evidencia sólida deberá combinar múltiples biofirmas en un mismo contexto geológico y, finalmente, ser analizada en laboratorios terrestres mediante una futura misión de retorno de muestras. Solo entonces podría resolverse una de las mayores preguntas de la humanidad: si alguna vez existió vida en Marte, más allá de la Tierra.