XI edición de la Feria
En un país en que las ferias de libros están monopolizadas, como en la Ciudad de México, y que incluso son un mero negocio que se acercan al elitismo, como en Guadalajara, es necesario valorar los eventos regionales, locales e incluso universitarios, cuando son incluyentes y de tendencia democrática.
Escribo esta nota para expresar una cálida felicitación a la Feria del Libro Valle de Bravo (FLBV), que en 2026 alcanza su décima primera edición. Fundada, dirigida y sostenida incluso ante las dificultades, por el escritor argentino-mexicano Gustavo Marcovich, de quien ya he hablado en este espacio en ocasión de su novela Playa Paraíso (2021) y su documental sobre el legendario pero polémico Festival de Avándaro de 1971. Sin duda a él se debe la buena frase que acompaña el promocional de la Feria: “Arte y cultura hasta la sepultura” (ver video al final).
La FLBV, ha desarrollado las cualidades que una feria del libro local tiene que tener: identidad local, pues ha generado comunidad; exposición de autores y temáticas regionales; talleres y fomento a la lectura y la creación; cercanía entre participantes y asistentes; inclusión y accesibilidad; uso y valoración de la diversidad de espacios públicos. Pero también ha ampliado sus posibilidades a autores nacionales y aun internacionales, es decir, ha ido probando su consistencia.
La XI FLBV se desarrollará del 22 al 31 de mayo de 2026 en escenarios como Espacio Odisea, Casa Fuensanta, instalaciones de ANUIES y Museo Pagaza. Comprende talleres, conferencias, lecturas, presentaciones de novedades literarias (cuento, novela, poesía, literatura infantil, etcétera), documentales, conciertos, danza, entre otras actividades. Naturalmente, en Valle de Bravo, ahí pegadito a Avándaro; bien vale la pena pasar un fin de semana por esa geografía.
Tuve el gusto de participar en la feria en su edición 2022. La Generación XVIII, del Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, a la cual pertenezco, participó en 2025 presentando la antología de poesía y lo hará de nueva cuenta en este 2026 con la antología de crónica. En esta ocasión participan Susana Argueta, editora de la antología, Angélica Ponce, Carmen Hernández Ibarra y Carmen Castañeda. Argueta presentará asimismo su crónica Teodora. Ambas presentaciones en Casa Fuensanta el domingo 24 de mayo.
Para celebrar la ocasión, realicé una breve entrevista a Gustavo Marcovich en torno a la Feria. Como en los sitios de la Enciclopedia de la Literatura en México y de Ficticia Editorial la semblanza del escritor es incompleta, aquí va otra, antes de pasar a la entrevista:
Semblanza del director de la FLBV
Gustavo Marcovich nació en Buenos Aires, Argentina, en 1965. Tras el golpe militar en su país, en 1976 se exilia en México. Licenciado en Química por la UNAM. Sus primeros libros, publicados en 1999 por el Gobierno del DF, tratan temas medioambientalistas. Desde 1998 reside en Valle de Bravo, Estado de México, dedicándose a la docencia en diversas escuelas de la localidad. En Ficticia Editorial ha publicado Playa Paraíso (novela corta, 2021), Tiro de gracia (cuento de largo aliento, 2018), Papel es traza (2015, Premio Bellas Artes de Testimonio Carlos Montemayor 2014), Mexicanos por patria y provincia (2014, cuentos), Responsables en este momento (2013, Premio de Novela Amado Nervo), El hombre que se llamaba Cero (2012, cuento infantil con ilustraciones de Valeria Gallo) y El árbitro: una prepotente existencia moral (2010, ensayo). También ha publicado 18 cuentos de futbol y un resultado inesperado (2018, Instituto Sinaloense de Cultura), Porción de la prístina cuna (2015, Premio de Novela Radamés Novelo Zavala 2014, Secretaria de Cultura de Campeche) y Trabajo en equipo (2024, Arde Editorial Chihuahua). Parte de su obra aparece en varias antologías y revistas. En 2021 dirige y produce el documental Avándaro 71: la visión de los vecinos. Ha sido becario del FOCAEM en tres ocasiones y, desde 2016, organiza la Feria del Libro de Valle de Bravo. Es miembro permanente del Taller literario que coordina la maestra Maricruz Patiño en el Centro Literario 3 árboles en Valle de Bravo.

Breve entrevista a Gustavo Marcovich
Héctor Palacio: Hola, Gustavo, qué tal. Antes que nada, felicidades por la celebración de la XI edición de la Feria del Libro de Valle de Bravo que fundaste y aún diriges. ¿Con qué ánimo te encuentra la realización de esta nueva edición?
Gustavo Marcovich: Con el mejor de los ánimos. Es la culminación de un año de trabajo. Durante todo el año vamos reclutando a los participantes para lo cual hay que estar a las vivas, conocer lo que se produce en Valle de Bravo y entablar relaciones con los artistas que vienen de otras latitudes. Luego armar el programa, conseguir las locaciones y apoyos y hacer una campaña de difusión. La organizamos entre pocos pero con el apoyo de muchos. Lo hacemos siempre con el mejor de los ánimos. El día que deje de divertirnos, pues se acabó.
H: ¿Cuál fue la motivación y el objetivo para fundar la Feria y por qué en Valle de Bravo?
G: En principio, que los artistas locales tuvieran un punto de encuentro para la difusión de su obra y para fomentar la cultura en la población. Luego fuimos creciendo y quisimos enriquecerla con invitados de otras partes del país. El objetivo principal es crear comunidad, rescatar la cultura local y enriquecerla con nuevas experiencias.
H: ¿Ha cumplido la Feria con las expectativas que se tuvo al fundarla?
G: Creo que sí. La gente espera con gusto este evento anual y los que asisten la disfrutan.
H: ¿Qué dificultades has enfrentado en la fundación, en su desarrollo y sostenimiento, y por qué vale la pena continuar?
G: Hemos enfrentado todo tipo de dificultades. El principal es la creación y captación de públicos jóvenes. La lucha contra los chunches electrónicos es desigual. Las demás dificultades tienen solución.
H: ¿Qué logros hay que destacar, cuáles son los momentos o actos climáticos dentro de la diversidad de eventos desarrollados en diez años?
G: Los Reconocimientos a los artistas que, aparte de sus logros personales, han dejado huella en la labor educativa. De la misma manera, los Homenajes a los que se nos han adelantado en el camino. Las actividades para niños y jóvenes también han sido gratificantes. Y, el mayor logro, es abrir un espacio para que los creadores locales puedan difundir su obra.
H: ¿Cómo es el presente de la Feria y cómo ves su futuro?
G: Este año presentaremos alrededor de 60 eventos de todo tipo. Presentaciones de libros, lecturas, conciertos, danza, cine, conferencias. Tanto artistas como el público esperan con ansias el evento.
H: ¿Alguna reflexión sobre el significado de la FLVB?
G: Son tiempos difíciles, siempre lo son. Creo que las actividades culturales, en el sentido amplio, ayudan a recuperar y fortalecer una identidad que, en el caso de un pueblo como Valle de Bravo, se ven diezmadas por una globalización que arrasa con todo. Ante los embates de la obscuridad, esperamos que esta Feria sea una pequeña vela que ayude a iluminar la plaza.
H: Pues, ¡enhorabuena!
Por último, como ya no puede faltar en este espacio alguna inmersión musical, aquí les va la rola de la Feria del Libro de Valle de Bravo 2026, al parecer se llama “Rincón soñado” o “Valle de Bravo, rincón soñado”, y al parecer también, interpreta el dueto de Las Hermanas Huerta:

Héctor Palacio en X: @NietzscheAristo



