Estamos atravesando momentos sustanciales de consagración de un proyecto de nación que encabeza la presidenta constitucional, Claudia Sheinbaum. Sus principios, pero sobre todo su visión a futuro, están dotando de mecanismos productivos en todas las materias. Lo más sustancial de todo, que es parte de la estructura de un gobierno, es rodearse de expertos, capaces de enfrentar cualquier reto o desafío de un mundo global que, a grandes rasgos, tiene cambios constantes y vertiginosos. Como sabemos, la mandataria ha preservado una dinámica de trabajo que inició Andrés Manuel López Obrador, eso sí, bajo un esquema más proactivo que están generando más y mejores oportunidades en todos los sentidos. Inclusive, con una amplia estrategia, México está dando mayor solidez a nuestra plataforma económica que, a su vez, rompe con cualquier barrera o paradigma.
La prueba más precisa de todo ello han sido las metas que se ha trazado la presidenta. El Plan México, por ejemplo, es la plataforma de trabajo donde se albergan las directrices que debemos seguir para continuar afianzando la economía. Sería más preciso decir, de acuerdo con los datos y registros, que nuestro territorio ha alcanzado un máximo histórico en el año que acaba de transcurrir del 2025. Hay, para fortuna de todos, un récord de inversión extranjera de 40,905.6 millones de dólares. De hecho, pasamos del diagnóstico y la viabilidad, al aterrizaje de un sinfín de empresas que han confiado ciegamente en el territorio. Eso, a la postre, traerá una cantidad sustancial en la generación de fuentes de empleo, eso sí, siempre confiando en que contribuyen a mejorar la calidad de vida de miles de familias que dependen de los ingresos de un quehacer formal.
Es verdad, la presidenta de México ha ido atravesando diferentes retos y obstáculos, básicamente con la postura que ha fijado el vecino país. A lo largo de ese periodo, inclusive, hemos vivido todo tipo de escenarios que van desde amagar con subir el precio de los aranceles, hasta el de romper con un tratado comercial que siempre es posible, pero que sería un error de cálculo porque ambos países dependen de uno y otro en importación y exportación. Lo que más ha influido para sostener los puentes de interlocución, desde luego, es la sapiencia de Claudia y los buenos oficios para hacer las cosas con la cabeza fría. Esa sobriedad es la que nos ha llevado a tener el mejor acuerdo económico del mundo en comparación de otras naciones. Con un promedio de 4.18%, siendo China el más elevado con 30.93%, nuestra nación se afianza para que nuestros productos, de la mejor forma elaborados, se consuman en los supermercados de Estados Unidos, eso sí, a precios bajos en los que se operan estándares de mucha calidad.
Así lo demuestra, de igual forma, el entorno proteccionista. Se comprueba, una vez más, que los registros juegan a favor del proyecto de la cuarta transformación. Hemos, en esa sinergia que ha construido Claudia, superado el récord de exportaciones. Solo para poner un ejemplo muy claro, 3 de cada 10 aguacates que se consumen en el mundo son mexicanos. Eso, en efecto, se debe a los nuevos caminos que ha edificado la administración en conjunto con las secretarías encargadas de ese rubro. Los polos de desarrollo, por ejemplo, son punta de lanza para atraer las inversiones y, con ello, continuar promoviendo el crecimiento económico bajo la consigna de utilizar la innovación y la tecnología a las que nos hemos adaptado a la perfección; o sea, la industrialización. Eso, que no es otra cosa más que una clara victoria para todos y todas, nos sigue posicionando en el mundo como un país de avanzada.
De todo lo que estamos hablando, en definitiva, son registros que el propio gobierno ha proporcionado a la prensa y que, por mucho, se hablan desde la propia tribuna de la mañanera. Recordemos que, como tal, el principal órgano de información se da a través de los portavoces que siempre han coincidido en ese fomento al desarrollo. Lo más importante es que se aplica y se lleva a la práctica. Buena parte de esas estrategias, sin duda, es la exitosa campaña de la insignia Hecho en México. Aquí, por supuesto, tenemos que hablar de una plena coordinación con el Consejo Coordinador Empresarial, al que Claudia ha sabido acompañar y apoyar. Precisamente hace un par de días, en un evento masivo, acudieron los empresarios de mayor renombre en el país, incluyendo la representación de cada una de las entidades. Se asumió, entre muchos aspectos más, que se continuará trabajando con ese ímpetu, eso sí, aprovechando los vastos recursos naturales con los que contamos. Eso, lo dijo la presidenta, nos ha hecho estar presentes en cada uno de los rincones del planeta. Tenemos, para ser más exactos, 6,692 productos con el sello Hecho en México. Es un orgullo y una satisfacción ver cómo se consagran cada una de las regiones que aportan a robustecer la estructura económica.
Es, como dijo Sheinbaum, los resultados de un Plan México que son, ni más ni menos, uno de los soportes de la economía, sobre todo ahora que estamos en la antesala de una renegociación y firma del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. A propósito de ello, otra de las grandes noticias es que se anunció un Plan de acción sobre minerales críticos. El fin queda claro, insistir en conseguir un nuevo modelo para el comercio preferencial de minerales esenciales, respaldado por precios mínimos y otras acciones. La meta es garantizar la resiliencia recíproca de las cadenas de abastecimiento.
Notas finales
La esencia de la Constitución sigue latente. En el aniversario del decreto emancipador de 1917, la presidenta habló de democracia, libertad, pero también soberanía y defensa a nuestros valores como pueblo. Fue una proclama que nos apasionó y llenó de orgullo. Mientras la presidenta anunció los retos que se han concretado en estos siete años de la 4T, todos los gobernadores de Morena, en un gesto puntual, estuvieron palmo a palmo con Claudia Sheinbaum para cobijarla. De hecho, estábamos listos para ver a cada uno de ellos, sobre todo ahora que muchos, del compromiso que signaron, están llevando a cabo políticas públicas en beneficio, sobre todo aquellos que han permanecido en esa línea de lucha. Hablo de hombres y mujeres como Julio Menchaca, Evelyn Salgado, Delfina Gómez, Alfonso Durazo, Alejandro Armenta, Mara Lezama, Clara Brugada, Alfredo Ramírez Bedolla, Layda Sansores, Américo Villareal, Joaquín Díaz Mena, Salomón Jara, Margarita González Saravia, Eduardo Ramírez, Rocío Nahle e Indira Vizcaíno.


