La presidenta constitucional, en la antesala de cumplir dos años de trabajo ininterrumpido, sigue acumulando logros sustanciales que son los que han permitido que su labor continúe afianzándose por el grado de compromiso. Han sido casi veinticuatro meses de labores arduas en las que Claudia Sheinbaum, con esa visión progresista, encontró el hilo para continuar posicionando al país como uno de los puntos más productivos. Hace apenas unos días, después de que Sheinbaum pusiera las bases en la construcción del segundo piso de la transformación, supimos las razones o, de plano, los esfuerzos y las aportaciones para que nuestra economía entrara entre las más competitivas del mundo. La misma jefa de Estado, brindándole todo el empeño que hay que poner en práctica, dijo, con toda justificación, que esto es la 4T. Esto se alimenta, a juicio de la inmensa mayoría, con acciones concretas que vienen a robustecer las políticas públicas.

Esas acciones que mencionamos de desarrollo, junto con otras de gran envergadura, son políticas públicas que han llegado para quedarse. Uno de esos temas, de la agenda de prioridades, es el sistema de salud. Viéndolo desde ese ángulo, lo hemos podido comprobar; las instituciones que se encargan de brindar este servicio han puesto en práctica los preceptos de la Cuarta Transformación. Como sabemos, Sheinbaum ha fortalecido este rubro con una apuesta millonaria, pero sobre todo innovadora, capaz de adaptarse a las grandes necesidades. Hoy el IMSS, por ejemplo, cuenta con una mayor infraestructura y mecanismos de equipamiento a fin de ofrecer la mejor atención a los derechohabientes y al público que, a través de programas de bienestar, son partícipes del esquema de asistencia.

Una de las principales ventajas del gobierno de la Cuarta Transformación, hablando del sistema de salud, es el empeño y las ganas que le imprimen para cubrir las necesidades que, desde luego, son muchas para atender distintas enfermedades crónicas y padecimientos que, por los diagnósticos, requieren de un tratamiento especial. Por lo sustancial, queda claro que se requiere más que de voluntad para operar estrategias que se centren en enfermedades como el cáncer.

Con un esquema moderno, producto de la buena gestión de Zoé Robledo, el Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con equipos de alta precisión. Hay que decir, por la trascendencia, que estamos ante un hecho sin precedentes para actuar mucho más rápido y con mayor precisión. Son, además de gestos que articulan un modo innovador, el deseo de salir adelante ante las adversidades de padecimientos como el que mencionamos.

Sin perder de vista otras enfermedades, debemos aplaudirle al IMSS los esfuerzos para modernizar la infraestructura de atención para las enfermedades como el cáncer. Quienes tenemos un familiar en estos tratamientos, sobra decir, sabemos con exactitud que el tiempo es apremiante. Siendo así, la noticia de que el IMSS construirá dos búnkeres de medicina nuclear es valiosísima. ¿Qué significa eso? Sencillo: se elevará el potencial y el tratamiento será más rápido, eso sí, eficaz al ser mecanismos de punta. Todo esto, por lo que se avecina, colocará a Michoacán entre las entidades con mayores instrumentos para el procedimiento adecuado. En lo personal, debo decirlo así, estas noticias me alegran porque se abrirá una ventana para inhibir los padecimientos, entre ellos el cáncer.

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Aunque representará una inversión millonaria, bien vale la pena darle el reconocimiento de gestión al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Precisamente en Michoacán, ahora que estamos reconociendo el potencial de la infraestructura, no podemos soslayar la eficiencia de las instituciones de la entidad. El Centro Estatal de Atención Oncológica, por ejemplo, se ha vuelto una alternativa muy eficaz para el tratamiento de los distintos tipos de cáncer. Esa dependencia, además de darle continuidad a muchos pacientes del interior de la entidad, vive también una modernización, pero sobre todo un trato humano para quienes asisten. Al abrir las puertas, de par en par, nos hemos dado cuenta de que hay un sentido de empatía, que es el que está dando buenos resultados. Las opiniones positivas hacia sus directivos crecen en la medida que vemos la puesta en marcha de mecanismos de acceso. Hay, a su vez, instrumentos de integración para que la eficiencia reine, mayormente con humanismo, que es, en definitiva, el sello de las administraciones del proyecto de la Cuarta Transformación que encabeza Claudia Sheinbaum.

Muchos otros gobiernos, desde que asumieron su mandato popular, han puesto muy en alto el compromiso en el sistema de salud. Hay calificadoras que miden el desempeño y, por lo tanto, son un indicador para darnos cuenta de cómo se traducen los resultados en atención a los pacientes. Eso, que deviene de los preceptos de un modelo integrador como la 4T, también podemos asociarlo al trabajo eficaz de administraciones como la del Estado de México, Chiapas, Yucatán, Morelos, Colima, Puebla, Guerrero, Sonora y Baja California, que son enclaves que más han modernizado los mecanismos de atención a pacientes. Todas ellas, por su labor, son altamente visibles porque pertenecen a los gobiernos emanados de Morena. Siendo así, tienen mucho sentido los altos niveles de aprobación que, al final de cuentas, se traducen en tratos dignos y humanos.

Notas finales

En el panorama político actual, diversas mediciones colocan a Morena con una ventaja significativa en Querétaro. Las encuestas han impulsado la idea de posicionar a un perfil competitivo como el de Santiago Nieto, quien ha logrado consolidarse en la entidad y avanzar de manera notable en los estudios de opinión. Bajo esta dinámica, Morena aparece hoy en condiciones de disputar de manera equilibrada el terreno frente a Acción Nacional.

El desgaste que enfrenta la administración de Mauricio Kuri, sumado al ascenso nacional de las fuerzas de izquierda, ha alimentado la percepción de un escenario favorable para la coalición Seguimos Haciendo Historia. En este contexto, el PAN ha dejado de proyectarse como la fuerza dominante, y se anticipa una contienda donde la ciudadanía, consciente de la relevancia del proceso, mantendrá una vigilancia estricta en cada casilla.